La iniciativa responde a la necesidad de ajustar los tiempos administrativos y logísticos del Órgano Electoral Plurinacional (OEP) para que el cronograma pueda cumplirse sin contratiempos. De acuerdo con legisladores que impulsan la reforma, mantener el plazo actual pondría en riesgo la organización de las elecciones, por la cantidad de procesos previos que deben activarse antes del 22 de marzo de 2026.
El proyecto ya fue remitido a la Cámara de Senadores tras su aprobación inicial en Diputados. Las fuerzas políticas han coincidido en la urgencia del tratamiento, aunque se prevé debatir ajustes técnicos para evitar vacíos normativos o inconsistencias con otras leyes vigentes.
Según fuentes legislativas, la reducción del plazo permitirá acelerar etapas como la convocatoria, la inscripción de candidatos, la revisión de requisitos y la habilitación de postulantes, procesos que, con el calendario actual, quedarían muy ajustados. La expectativa ahora está puesta en la aprobación inmediata de la norma. Si el Senado la sanciona sin cambios y es promulgada en los próximos días, el OEP podrá reconfigurar su cronograma y continuar con la organización de las subnacionales de 2026 dentro de los plazos legales.

