El fuerte sismo ocurrió la mañana del lunes 10 de agosto y tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó. El movimiento fue sentido también en Ecuador, Venezuela y Panamá. El Gobierno colombiano declaró desastre nacional mientras continúan las labores de rescate y evaluación de daños.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) ubicó el epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, con una profundidad que fue actualizada a aproximadamente 103 kilómetros en su reporte oficial. El movimiento ocurrió a las 07:34 hora local.
El sismo fue percibido en amplias zonas de Colombia y también en países vecinos, entre ellos Ecuador, Venezuela y Panamá.
132 muertos y más de 570 heridos
El balance de víctimas aumentó durante las horas posteriores al terremoto.
Los reportes más recientes sitúan en 132 la cifra de fallecidos y en más de 570 la de heridos, aunque las autoridades mantienen las labores de búsqueda, rescate y verificación, por lo que el número puede continuar modificándose.
La emergencia golpeó especialmente a ciudades y departamentos del occidente y centro del país.
Entre las zonas más afectadas aparecen Pereira, Cali, Manizales, Quibdó y Armenia, donde se reportaron edificios afectados, estructuras colapsadas y personas que tuvieron que ser evacuadas.
Pereira y Cali, entre las ciudades más golpeadas
Pereira aparece entre los lugares con mayor número de víctimas.
En Cali, los organismos de emergencia desplegaron equipos especializados debido al colapso de varias estructuras y a los reportes de personas que quedaron atrapadas entre los escombros.
Los daños también alcanzaron a Manizales, Quibdó y otras localidades, mientras las autoridades revisaban edificios y viviendas que podrían representar un riesgo para sus ocupantes.
El último balance disponible reporta alrededor de 1.575 viviendas afectadas, 37 completamente destruidas y 61 edificios colapsados. También fueron reportados daños en centros de salud, establecimientos educativos y vías.
Gobierno declara desastre nacional
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno colombiano declaró desastre de carácter nacional.
La decisión fue adoptada en el marco del Puesto de Mando Unificado, desde donde se coordinan las operaciones de emergencia, atención de víctimas, búsqueda y rescate, asistencia humanitaria y evaluación de infraestructura.
Las autoridades también mantienen especial atención sobre las zonas donde existen estructuras inestables y comunidades con dificultades de acceso.
Aeropuertos y vías también fueron afectados
El terremoto no solo provocó daños en viviendas y edificios.
Varios aeropuertos tuvieron que suspender temporalmente sus operaciones debido a problemas o revisiones de seguridad en sus instalaciones. Entre ellos aparecen terminales de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura.
También se reportaron afectaciones en carreteras, lo que complica el desplazamiento de los equipos de emergencia y el traslado de ayuda hacia las zonas más golpeadas.
Ecuador también sintió el terremoto
Aunque el epicentro estuvo en Colombia, el movimiento fue percibido con claridad en varias zonas de Ecuador.
El Instituto Geofísico ecuatoriano recibió reportes desde diferentes provincias después del terremoto registrado en Colombia.
La emergencia ecuatoriana fue considerablemente menor que la colombiana. Los reportes conocidos señalan seis viviendas y seis familias afectadas, además de daños en un inmueble de Guayas.
No obstante, el movimiento provocó alarma entre ciudadanos de varias localidades, que evacuaron edificios y viviendas por precaución.
El sismo también fue sentido en Venezuela
El terremoto tuvo un alcance regional.
En Venezuela se reportó percepción del movimiento en distintas ciudades, desde Táchira hasta Puerto Ordaz, con evacuaciones preventivas en algunos edificios públicos y otras instalaciones.
Esto demuestra la extensión de las ondas sísmicas generadas por un evento de magnitud 7,4 y relativamente profundo.
Continúan las réplicas
Tras el terremoto principal se registraron nuevos movimientos en la zona del epicentro.
El Servicio Geológico Colombiano mantiene el monitoreo permanente de la actividad sísmica en el área de San José del Palmar, donde se han registrado réplicas, algunas de ellas perceptibles por la población.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse alejada de edificaciones que hayan sufrido daños y seguir únicamente las instrucciones de los organismos oficiales de emergencia.
Una emergencia que todavía no termina
Más allá de las cifras iniciales, Colombia enfrenta ahora una segunda etapa de la emergencia: encontrar sobrevivientes, atender a los heridos, identificar a las víctimas y determinar la magnitud real de los daños.
Las cifras pueden seguir aumentando mientras los equipos especializados ingresan a estructuras colapsadas y las autoridades completan la evaluación en las zonas rurales y urbanas.
El terremoto del 10 de agosto deja además una advertencia para toda la región: un movimiento de gran magnitud puede sentirse a cientos de kilómetros del epicentro y provocar daños en territorios alejados.

