El debate por la reducción salarial en el Estado escaló a un nuevo nivel político. El vicepresidente Edmand Lara rechazó la propuesta del presidente Rodrigo Paz Pereira de recortar voluntariamente los salarios de las máximas autoridades y, en su lugar, lo desafió a impulsar una ley que establezca la rebaja del 50% para todo el aparato público.
La controversia surge luego de que el jefe de Estado anunciara una medida de austeridad que incluye la reducción voluntaria de su salario y el de su gabinete, con el objetivo de destinar esos recursos a la atención de pacientes oncológicos y renales en medio de la crisis económica y social que atraviesa el país.
“No a la demagogia voluntaria”
A través de un pronunciamiento, Lara cuestionó el enfoque del Ejecutivo y rechazó lo que calificó como una medida insuficiente para enfrentar un problema estructural.
“No me prestaré a su demagogia voluntaria que intenta tapar con voluntarismo un problema estructural”, afirmó el Vicepresidente, al criticar que la atención a pacientes en situación crítica no puede depender de aportes individuales de autoridades.
En esa línea, sostuvo que la crisis en el sistema de salud requiere presupuesto garantizado, planificación y decisiones estructurales, y no acciones aisladas.
Propuesta de ley y cuestionamientos al fondo
Lara planteó que, si el Gobierno realmente apuesta por la austeridad, esta debe convertirse en una política de Estado y no en un gesto simbólico.
“Si de verdad cree en la austeridad, entonces que no sea voluntaria, que sea obligatoria, que sea por ley para todo el Estado”, señaló.
Además, el Vicepresidente expresó dudas sobre la creación del fondo anunciado por el Ejecutivo para financiar la atención de pacientes renales y oncológicos, cuestionando su transparencia y administración.
“¿Quién administrará ese fondo?, ¿bajo qué mecanismos de control?, ¿qué instituciones fiscalizarán el uso de esos recursos?”, plantea el comunicado difundido desde la Vicepresidencia.
Tensiones dentro del Ejecutivo
El intercambio evidencia nuevamente las diferencias entre las dos principales autoridades del Estado, pese a los recientes encuentros para coordinar acciones frente a la crisis nacional y los conflictos sociales.
Mientras el presidente Paz insiste en una política de austeridad basada en recortes voluntarios y medidas inmediatas, el vicepresidente Lara mantiene su postura de que la solución pasa por reformas estructurales y políticas públicas de largo plazo.
El cruce se produce en un contexto de alta tensión social, marcado por bloqueos, protestas y crecientes demandas de sectores que exigen respuestas más profundas a la crisis.
El Ejecutivo aún no ha respondido oficialmente al planteamiento de convertir la reducción salarial en una ley de alcance general.

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