-1.2 C
Bolivia
viernes, enero 21, 2022

‘Yo’ de autoridades vs institucionalidad

Para la evaluación de una gestión pública se toma en cuenta las metas y los objetivos bajo el criterio de lo cualitativo y cuantitativo, que sin duda fortalecen la institucionalidad. Pero la ciudadanía convive cada día con un retroceso del real funcionamiento de las instituciones públicas, frente a la tergiversación y mal uso de criterio que hacen autoridades que pretenden sobresalir por encima de lo institucional.

Noticias de Bolivia

RC Boliviahttps://rcbolivia.com/
Noticias de #Bolivia y el mundo las 24 horas. Información #deúltimo momento, opinión, análisis e informes especiales.

La “crisis” institucional referida trastoca todos los ámbitos del Estado y en el caso de los subgobiernos, cuyas autoridades están en el corolario del cargo hace ocho meses, varios creen que aún persiguen una campaña política para posicionarse como “hacedores de logros”.

Autoridad no es sinónimo de institucionalidad, ya que como servidores públicos responden a deberes y al caer en el error se constituyen en un eslogan vacío, maquillado por el movimiento “marquetero subjetivo”. Al contrario, no construyen gestión pública.

Un proceso electoral gira en torno a las figuras de candidatos, pero una institución depende de la misión y visión de gestión institucional. Ahora, cabe preguntar si la institución se hace fuerte con la mayor cantidad de likes que recibe la foto de la autoridad o con leyendas textuales que “endiosan” de forma banal la responsabilidad que tiene con su labor.

Es así, no se trata de un criterio cargado de rencor en este texto ni egoísmo. Al contrario, son las redes sociales que reflejan el poco aporte que hace el equipo de trabajo de estas autoridades del “egocentrismo”, cuando quieren poner “en movimiento” la gestión de una ciudad.

Jean Monnet dijo que “los hombres pasan, pero las instituciones quedan”. Y, la segunda parte de esta célebre frase, dice: “Nada subsiste sin las instituciones”. Este concepto queda en discurso político cuando los ambiciosos encandilan a sus afines.

Sería ilógico pensar que estamos ante una suerte de parámetro cualitativo de gestión, el cuantificar la cantidad de likes que recibe la autoridad cuando es protagonista, más aún si se presenta como “mesías salvador coyuntural”, con la idea de “colorear una ciudad de mil maneras”, y que cada día se antepone más a lo institucional. La lluvia moja a todos, por si acaso.

La planificación para el desarrollo de un espacio territorial y social no pasa por desarrollar la imagen de una persona, ya que lleva al desgaste y desvalorización de la institución, que es conector entre autoridades, Estado y ciudadanos.

El tuitero Carlos Carrasco acuñó el enunciado “enmierdar”; quizás es momento de conjugarlo para aquellos criterios de autoridades que tergiversan la institucionalidad y anteponen su imagen.

Nuestras autoridades electas deben comprender que los actos ególatras desvirtúan la finalidad de servicio, creen que sin ellos no hay institución y esto nos recuerda el camino peligroso de decir “el Estado soy yo” o “la institución soy yo”. ¿Está debilitada la estructura institucional del Estado o es que estamos plagados de caudillos con pobreza de reconocimiento?

C. Melody Jiménez es abogada constitucionalista

Fuente: La Razón.

Facebook Comments

- Advertisement -spot_img

Noticias relacionadas

- Advertisement -spot_img

Últimas noticias