La obra “Ya no queda más tiempo”, presentada en el Teatro Modesta Sanginés, refleja un caso atendido por la Defensoría Municipal de la Niñez y Adolescencia -ahora adaptado por Juan Barrera-, en la que se narra un hecho de violación a dos menores de edad, el cual fue encubierto por su familia.

La puesta en escena fue presentada a estudiantes de las unidades educativas: Busch, Venezuela y Liceo La Paz. También estuvo orientada a personas de la Universidad Municipal del Adulto Mayor, con el objetivo de sensibilizar y concientizar sobre la gravedad de encubrir casos de violación y la importancia de denunciar estos hechos ante las autoridades competentes.

En este marco, el gobierno municipal recordó que está disponible la línea gratuita 156 para realizar denuncias.

Una dura realidad

La obra fue interpretada por los actores Biafra Saavedra y Fernando Illanes. Inicia con oscuridad total, comienzan sonidos de lluvia y truenos, gotas estrellan contra el asfalto. Una mujer entra en escena, prende una linterna, tropieza con ropa y juguetes de niño. Maldice el clima y al tiempo.

Otra linterna se prende desde el otro extremo de la sala. Es su marido quien torpemente pregunta qué busca, qué quiere y qué hace. La historia transcurre, la mujer trata de unir las piezas de un bebé de juguete que está despedazado, indica que no hay solución.

La madre reclama al esposo el ultraje de su hija y el encubrimiento del mismo hecho provocado por el hijo mayor en contra de la otra hija. La mujer le reclama e insulta, lo llama enfermo. Él se escuda diciendo que no hay nada de malo en demostrar afecto a una niña. La mujer arguye que lo que él hizo no fue con cariño. El hombre dice que estos casos son normales, que hay una edad en la que los hombres se sienten ansiosos por el deseo sexual.

La mujer se quiebra y entre llanto y desesperación le dice que no puede creer lo que escucha y lo que ocurrió. El hombre la culpa de haber hecho público el caso y que lo que pasó debía haberse quedado en la intimidad de la familia.

La mujer termina con una reflexión hacia la concurrencia, afirma que no se deben encubrir estos casos, que la violación es un delito, que las agresiones sexuales no son normales y no deberían existir. El hombre la sujeta y con fuerza la saca de la escena mientras ella continúa pidiendo a gritos parar con estos hechos de vulneración de derechos.

Llamar a la conciencia

Al finalizar la obra, la secretaria Municipal de Desarrollo Social, Rosmery Acarapi, llamó a la conciencia de los presentes para no normalizar estos casos y a denunciarlos.

“Me duele el alma porque en condición de madre, el solo hecho de pensar cuantas madres han callado y no han reaccionado por el miedo al qué dirán o por la dependencia económica o emocional, sus hijos han quedado marcados de por vida”, dijo Acarapi.

Después de la obra se proyectó el cortometraje “Valeria”, trabajo audiovisual de la Alcaldía que tiene la finalidad de concientizar a la gente sobre la problemática social de la violencia en contra de niñas, niños y adolescentes.

Finalmente, se realizó la entrega de reconocimiento a la Secretaría Municipal de Educación y Cultura Ciudadana y a instituciones aliadas que trabajan en pro del respeto de los derechos de los menores.

En el primer trimestre de la gestión se han registrado 1.308 casos de vulneración a niños, niñas y adolescentes. El sexo más vulnerado es el femenino. Las edades más vulnerables en casos de agresión sexual y violación oscilan entre los seis a 13 años.

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