El ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseguró que el cambio de comandante general de la Policía Boliviana, realizado el martes, tiene el objetivo de afrontar nuevos desafíos tendientes a superar debilidades existentes al interior de la institución referidas a casos de corrupción.

“Es simplemente cumplimiento de un ciclo y el inicio de otro ciclo, hemos avanzado mucho en tareas de seguridad ciudadana, eso es indudable, pero tenemos muchas debilidades en casos de corrupción que empañan a la policía. Reitero, estamos iniciando una nueva etapa en la que hemos planteado varios desafíos, sobre todo en lo que yo denominaría un saneamiento institucional”, dijo.

El presidente en ejercicio, Víctor Borda, posesionó a Vladimir Yury Calderón Mariscal como nuevo comandante general de la institución del orden en reemplazo de Rómulo Delgado.

Romero aclaró que no recibió denuncias de irregularidades ni corrupción contra Delgado, de quien destacó su trabajo, sin embargo, reiteró que en su gestión tuvo que afrontar muchas denuncias que empañan la vida institucional de la Policía.

“Reitero, no tengo ninguna denuncia ni nada contra el anterior comandante, simplemente vamos a pedirle al nuevo comandante unas medidas mucha más duras contra la corrupción”, enfatizó.

Para la autoridad de Gobierno, es necesario dinamizar el trabajo de la institución policial que vaya acorde con el avance tecnológico que se pretende instaurar a partir de la puesta en marcha del proyecto Bol-110 y dijo estar esperanzado que, en este nuevo ciclo, se asuman medidas contundentes contra la corrupción.

ABI

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