En el mes aniversario de la ciudad de La Paz, el Museo Nacional de Arte (MNA) y el Centro de la Revolución Cultural (CRC), dependientes de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB), abren el nuevo espacio cultural Casa Museo Inés Córdova-Gil Imaná. Lá actividad se desarrollará este viernes 28 de julio, a las 18:30. Al mismo tiempo, se inaugurará la exposición de artistas emergentes “Wayna Arte 2023”.
En abril del 2017, Gil Imaná entregó al pueblo boliviano, a través de la FC-BCB, un inmueble que está ubicado en el corazón del barrio de Sopocachi (calle 20 de Octubre, esquina calle A. Aspiazu). Asimismo, donó 6868 piezas, entre pinturas, cerámicas, textiles y otras obras artísticas que pertenecen a la colección del matrimonio Córdova-Imaná. En la actualidad, estas obras son custodiadas por el MNA.
La que hoy es Casa Museo Inés Córdova-Gil Imaná abrió sus puertas en 1981 como la Galería de Arte América, un espacio para exposiciones, recitales y otras actividades culturales. Su objetivo era promover a nuevos y jóvenes valores del arte. Sin embargo, por temas económicos, este espacio cerró en 1985.
Por aproximadamente 30 años, sus ambientes fueron dispuestos para actividades comerciales. Ciertos negocios ocasionaron daños a la infraestructura de esta casa patrimonial.
Es así que la FC-BCB, asumió el compromiso de resguardar este espacio cultural y comenzó los procesos de refacción para la apertura de la Casa Museo Inés Córdova-Gil Imaná. Es importante mencionar que esta es la primera fase. Queda pendiente la ampliación del área para albergar con comodidad el enorme legado de los artistas.
“Esta casa representa una historia de amor”, señala Verónica Córdova, sobrina del matrimonio Imaná-Córdova.
Inés y Gil celebraron su matrimonio en el lugar en 1964. Ahí fue donde Inés instaló su taller de cerámica. Ahí construyeron un universo artístico y afectivo. Cada uno aportó un sello particular, claramente distinguible en su legado artístico.
Esta casa museo tiene una exposición permanente llamada “Inés Córdova y Gil Imaná, Tránsito en el tiempo”, que presenta 45 obras creadas por esta pareja de artistas. Allí el visitante podrá sumergirse en el universo Córdova-Imaná.
Otra de las salas es Artistas Emergentes. Este espacio está destinado a exposiciones temporales, y su objetivo es promover las obras de artistas jóvenes y consagrados.
El emblemático patio interior lleva el nombre de “Sopocachi”, un lugar de encuentro para artes escénicas, presentaciones de libros, conversatorios y otras actividades culturales.
Para la FC-BCB, el MNA y el CRC, es una enorme satisfacción concretar la promesa de dinamizar un espacio que aspira a ser un recinto de creatividad y nuevos talentos, que propicie un tejido cultural diverso, inspirado por el amor y el arte de Inés Córdova y Gil Imaná.
Inauguración de la exposición “Wayna Arte 2023”
El Centro de la Revolución Cultural (CRC), dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB), presenta la exposición “Salón de Invierno Wayna Arte 2023”, con una serie de obras excepcionales realizadas por estudiantes de la Carrera de Artes Plásticas de la Universidad Pública de El Alto (UPEA).
Una de las tareas fundamentales del CRC consiste en promocionar y difundir la producción cultural de jóvenes artistas en diversas disciplinas. En ese marco y en alianza con la Carrera de Artes Plásticas de la UPEA, el CRC inicia el proyecto de Promoción a Artistas Emergentes con la exposición “Salón de Invierno Wayna Arte”.
Las obras que forman parte de esta exposición son aquellas que fueron presentadas en la décima versión del Salón de Invierno Wayna Arte, en las categorías de pintura, dibujo, escultura, grabado, cerámica y otros medios. El día de la inauguración se realizará el reconocimiento a las obras merecedoras de los fomentos establecidos en la convocatoria.
“En esta exposición demostraremos la imagen, la visión y la lectura que tienen los jóvenes sobre su ciudad y, por supuesto, su país. Desde la pintura, la escultura, el grabado y la cerámica, la población podrá apreciar la destreza técnica y la conciencia social de los jóvenes, así como su capacidad de recrear, a través de esa conciencia colectiva, su realidad y la realidad de muchos bolivianos”, explica Claribel Arandia, directora de la Carrera de Artes Plásticas de la UPEA, y añade que este es el fruto de los 12 años de vida de esta carrera.
En ese sentido, la carrera de Artes Plásticas de la UPEA, bajo Resolución de Consejo Universitario HCC – CAP – 053/2023, denomina al “Wayna Arte 2023”, Inés Córdova y Gil Imaná, en homenaje póstumo a estos artistas.
La exposición estará disponible al público desde este 28 de julio en las instalaciones de la Casa Museo Inés Córdova-Gil Imana.
Siete investigadores reflexionan sobre la vasta, excepcional y generosa obra de los artistas bolivianos y pareja Gil Imaná e Inés Córdova en el catálogo digital «Fuego y Tierra», que será presentado este viernes 28 de enero en transmisión virtual, a las 11.00, a través de la página en Facebook del Museo Nacional de Arte (MNA).
El MNA es el impulsor de esta publicación que contiene siete ensayos, cuyos autores son los investigadores Verónica Córdova, José Arispe, Karin Schulze, Ana Meléndez, Reynaldo González, Harold Suárez y Luciana Molina.
Además de estos textos reflexivos sobre el amplio alcance y características de la obra de Imaná y Córdova -y de sus trayectorias-, el documento contiene un hermoso registro de imágenes con una parte de la obra de ambos artistas.
Este catálogo es parte de la implementación museográfica de la Casa Museo Inés Córdova – Gil Imaná. En 2017, Imaná donó su patrimonio artístico y cultural al igual que su Casa – Taller a la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB), inmueble que muy pronto abrirá las puertas a la población como un museo donde se exhiba la obra de la pareja, forjada durante décadas.
La colección consta de 6.836 piezas, entre las cuales hay cerca de cinco mil pinturas, más de 400 piezas de cerámica, 166 esculturas y piezas de platería, grabado, fotografía, textiles, objetos arqueológicos, entre otros artículos en diferentes materiales y soportes.
Luego de la presentación del catálogo, la población podrá descargar el documento gratuitamente a través de nuestras redes sociales Facebook y Twitter.
La Paz, 28 de enero de 2021. La mañana de este jueves, a sus 88 años, Gil Imaná falleció a causa de una descompensación por la diabetes que padecía generando luto en el sector cultural nacional. El destacado artista fue ganador en 1961, 1973 y 1985 del Concurso Municipal de Artes Plásticas “Salón Pedro Domingo Murillo”. Además, en 2004 recibió el premio “Obra de una vida” junto a Inés Córdova, su esposa, y en 2008, la Alcaldía paceña le entregó la Tea de la Libertad como máximo reconocimiento a su connotada carrera de más de 70 años.
Verónica Córdova, familiar del pintor y muralista, informó que en las últimas semanas Imaná se encontraba bastante delicado de salud. El deceso se produjo a causa de una descompensación por la diabetes que padecía desde hace varios años. “Él ya estaba cansadito y quería reunirse con su esposa (Inés Córdova) en el otro lado. Ese era su deseo”, manifestó la familiar, según reporta la Secretaría Municipal de Culturas.
Los mensajes de luto no demoraron en viralizarse en las redes sociales. El Alcalde de La Paz, Luis Revilla, lamentó el fallecimiento de Imaná a través de sus redes sociales. La autoridad destacó los múltiples premios logrados por el artista y ponderó la importancia de sus trabajos. “Su obra, incalculable, ha sido declarada patrimonio en nuestra ciudad”, refirió.
De igual manera, el secretario municipal de Culturas, Andrés Zaratti, expresó su pesar por la noticia. “Es un hombre que ha demostrado la sensibilidad humana y lo reflejó siempre en cómo amaba a su esposa. Era sentimiento y emoción. Eso, a su vez, se ha plasmado en sus obras, porque junto a ella han sido precursores del mural cerámico en el país. Simbolizan otra visión del chacha-warmi”, señaló.
La FCBCB, al igual que todos los Repositorios Nacionales y Centros Culturales de su dependencia, expresaron su sentimiento de pesar por el sentido deceso del gran artista que dejó un legado invaluable en el arte boliviano.
Una vida ligada al arte
Gil Imaná nació en Sucre, el 16 de julio de 1933. Pintor, grabador, muralista son algunos de los calificativos que lo acompañaron en su connotada carrera.
Su formación se inició a los 11 años cuando ingresó a la Escuela de Artes Zacarías Benavides de su ciudad natal, en 1942. Más tarde, fue parte del Curso Superior de Bellas Artes Rimsa, guiado por el destacado artista lituano Juan Rimsa.
Los espacios de la Universidad San Francisco Xavier de la ciudad de Sucre acogieron la primera exposición de Imaná. Era 1949 y el artista sólo tenía 16 años. Paisajes y calles pintadas bajo la técnica de la acuarela marcaron su primera muestra y perduraron en el tiempo mostrando la humildad y simpleza de sus trazos.
A principios de los años 50 formó parte del grupo Anteo, junto a Wálter Solón Romero, Lorgio Vaca y a su hermano Jorge Imaná. El colectivo de artistas y escritores nacionales adquirió un tono vanguardista cultural, destacando en su época.
Ese mismo año, los ojos de Gil Imaná cobraron un color distinto. La ceramista Inés Córdova había llegado a Sucre para presentar unas acuarelas en la Universidad San Francisco Xavier. Una mirada bastó para que el pintor decidiera compartir su vida y su amor por el arte con ella.
Sin embargo, no fue hasta 1962 que se volvieron a encontrar. En esta ocasión, ambos coincidieron en el equipo docente de la Academia Nacional de Bellas Artes “Hernando Siles”. Dos años de enamoramiento después, se casaron en la iglesia María Auxiliadora de El Prado.
Imaná fue profesor en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Los Andes en Mérida, Venezuela, entre 1958 y 1960. Regresó al país para asumir la dirección de la Escuela de Artes Zacarías Benavides y entre 1961 y 1964 fue docente de la Academia Nacional de Bellas Artes, coincidiendo con Córdova. En 1969, fue presidente de la Asociación Boliviana de Artistas Plásticos (ABAP) filial La Paz.
Juntos recorrieron distintos países de América, Europa y Asia logrando el reconocimiento internacional. Como hito perdura la exposición individual en el Museo L’Ermitage de Rusia de Imaná, convirtiéndose así en el primer pintor latinoamericano en lograrlo.
Argentina, Brasil, Colombia, Estados Unidos, México, Italia, México, Uruguay y Venezuela, son algunos de los países que acogieron las exposiciones del artista nacional. Entre sus obras más importantes destacan: “Historia de la telefónica” (Sucre, 1955), “Marcha al futuro” (Sucre, 1957), “Obra civil del Mariscal Andrés de Santa Cruz (La Paz, 1965), “Tierra y Vida, Técnica y Espacio y Marcha de los Universitarios” (La Paz, cerámica, 1965), “Tránsito en el tiempo” (La Paz, cerámica, 1981) y “Fiesta de la Salud” (La Paz, 1982).
Imaná dejó un legado artístico irrepetible. Entre sus murales más destacados cabe mencionar “Tránsito en el tiempo” (junto a Inés Córdova, 1981), “Historia de la telefonía”, “Marcha al futuro” y “Obra civil del Mariscal Andrés de Santa Cruz”, entre otros. Entre sus obras más sobresalientes se debe mencionar el mural en cerámica en la Facultad de Ingeniería de la UMSA (junto a Inés Cordova, 1965), y las obras que actualmente decoran la Casa Grande del Pueblo.
Su vida estuvo rodeada de distinciones, El municipio paceño destacó su labor en múltiples ocasiones: En 1961 recibió el Primer Premio en la categoría de pintura en el Concurso Municipal «Salón Pedro Domingo Murillo». El mismo reconocimiento se le fue entregado en 1973 y 1985. Recibió la Orden Nacional del Cóndor de los Andes – la máxima distinción entregada por el Gobierno Nacional- en el Grado de Caballero. En 2004, los esposos Córdova Gil recibieron el Premio Nacional de Cultura por su inestimable contribución al arte boliviano. Ese mismo año, recibieron el premio “Obra de una vida”, correspondiente al mismo certamen municipal. En la Gala Cultural de 2008, le fue entregada la Tea de la Libertad en el grado al Gran Mérito.
Su esposa falleció en La Paz el 19 de mayo de 2010. La partida de su compañera de vida y arte generó el crecimiento de un sueño por cumplir: la creación de un museo que resguarde la obra de ambos.
Foto: FCBCB
El sueño que no llegó a ver cumplido
Gil Imaná donó su patrimonio artístico y cultural al igual que la Casa – Taller, que se encuentra en la Av. 20 de octubre esq. Aspiazu (Zona Sopocachi – La Paz), al pueblo boliviano a través de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB), con vistas a la creación de un museo en el mismo lugar en el que el artista y su pareja, Inés Córdova (+), forjaron su legado durante décadas.
La colección consta de 6.843 piezas de las cuales la mitad corresponde a la pareja y la otra mitad a colecciones de pintura contemporánea de creadores bolivianos y latinoamericanos. Entre los objetos se puede encontrar cerca de 4 mil dibujos, más de mil trabajos pictóricos, casi 400 piezas de cerámica, 136 esculturas, platería, joyería, grabado, fotografía, textiles, objetos arqueológicos, entre otros materiales.
A partir del ofrecimiento de donación en 2016, la gestión realizada por la FCBCB, que apunta a la creación de un nuevo repositorio bajo su cargo, se llevó a cabo siguiendo procedimientos conforme a Ley, como el proceso de catalogación en coordinación con el Ministerio de Culturas, la verificación e inventario notariado, procedimientos de derecho propietario, hasta la clasificación realizada con participación del propio Gil Imaná para su posterior musealización.
La firma del convenio se llevó a cabo en acto solemne, el 26 de abril de 2017, a las 10:30, en instalaciones del MNA, con la presencia de Gil Imaná y sus familiares, autoridades de la FCBCB y de sus repositorios, autoridades nacionales de cultura, artistas, gestores y medios de comunicación.
Las previsiones del convenio de donación establecen que el inmueble será restaurado por la FCBCB de acuerdo a normativa patrimonial, para su habilitación como Casa Museo Inés Córdova – Gil Imana, donde se expondrá y resguardará con carácter permanente la obra de ambos artistas y esposos, bajo la administración del Museo Nacional de Arte (MNA), dependiente de la FCBCB. En ese mismo espacio se rehabilitará el horno de cerámica de doña Inés Córdova para la prestación de servicios con beneficio para estudiantes y especialistas.
En junio de 2019, se suscribió el Contrato de Donación entre la FCBCB y Gil Imaná, a través del cual se transfiere a título gratuito el inmueble ubicado en la Avenida 20 de octubre esquina Aspiazu, a favor de la FCBCB, para el emplazamiento de un espacio que alberga la colección cultural de Inés Córdova – Gil Imaná. Asimismo, se consolidó el Derecho Propietario del inmueble citado, a través de la inscripción del Derecho Real a favor de la FCBCB, obteniendo el Folio Real con Matrícula N° 201.0.99.0237030.
Durante la gestión 2020 se tenía planificado realizar la adecuación del espacio y el proyecto museográfico de la Casa Museo Gil Imaná – Inés Córdova, trabajo que permitiría inaugurar este gran proyecto cultural. Debido a los cambios gubernamentales y la crisis cultural que vivió nuestro país y que afectaron a la Fundación Cultural BCB, los avances planificados para la gestión 2020 fueron parados.
El actual Consejo de Administración, bajo la presidencia de Luis Oporto Ordoñez, retomará las actividades pendientes durante la presente gestión.
Foto: FCBCB
Exposición temporal y homenaje
En la gestión 2019 se realizó la inventariación de los bienes culturales correspondientes a la colección Córdova – Imaná. Tomando en cuenta la complejidad del proceso, la Fundación Cultural del BCB buscó presentar una exposición preliminar del arte producido por Gil Imaná y su esposa Inés Córdova, fallecida hace unos años. Para ello, el Museo Nacional de Arte, preparó la muestra denominada “Homenaje a un amor”, que contó con aproximadamente 200 obras de ambos creadores bajo una propuesta curatorial de diálogo y complementariedad.
Esta propuesta ocupó dos pisos del histórico Palacio de los Condes de Arana, en un recorrido por la amplia obra artística del matrimonio a través de técnicas y materiales diversos, como óleo sobre lienzo, acrílico, dibujo, cerámica, collage en metal y orfebrería. Permaneció abierta del 30 de agosto de 2019 hasta el 15 de enero de 2020.
La Fundación Cultural BCB, se encontraba preparando un acto de homenaje al artista, cuya fecha estaba prevista para el 26 de abril del presente, reafirmando el compromiso de la institución con el artista y el pueblo boliviano.
Fuentes: Fundación Cultural BCB y SECRETARÍA MUNICIPAL DE CULTURAS-SMC/GAMLP
Como parte de las actividades desarrolladas para volver a habitar la casa de Marina Nuñez del Prado, desde el imaginario, la memoria y las ideas, la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB) pondrá en línea este 2 de diciembre muestras inspiradas en el legado cultural, la vida y obra de la más destacada escultora boliviana del siglo XX, mujer transgresora de su época y uno de los íconos del arte boliviano que traspasó fronteras, llegando a tener también importantes repercusiones en América Latina y principalmente en Perú.
La muestra denominada “El Cincel de Marina” busca mostrar -a través de dos exposiciones que se desarrollarán en plataformas digitales- esculturas que corresponden a los tres grandes periodos del trabajo de la artista, y una exposición dedicada a las “Mujeres Geniales”, basada en las experiencias icónicas de colectivos culturales de mujeres bolivianas compartidas durante el encuentro que llevó el mismo nombre y que fue desarrollado este año, inspirado en la vida de esta gran artista.
Desde el pasado octubre, la FC-BCB ha estado organizando actividades para revalorizar el legado de Marina Nuñez del Prado, que trascendió las líneas y formas del arte y quien no sólo labró la piedra dura, sino también una sociedad de pensamiento rígido en el que las mujeres no solían tener espacios para expresarse.
Con estas exposiciones concluye el primer ciclo de actividades, a partir de las que se están provocando diálogos y principalmente generando espacios para compartir experiencias valiosas que están impulsando muchas mujeres artistas y trabajadoras de las culturas en el país y se espera, a partir de las ideas que ellas mismas están sembrando, reconstruir el Centro Cultural Museo Marina Nuñez, desde el imaginario, desde la referencia de este espacio como el punto de encuentro y diálogo de las mujeres artistas bolivianas que permita labrar la piedra para que más bolivianas geniales puedan seguir haciendo camino.
Así lo puso de manifiesto también el Foro Exposición sobre vida y obra de la artista, realizado a través de las plataformas digitales de la Fundación en alianza con la academia de Bellas Artes de Lima, Perú, en el cual participaron las curadoras Cecilia Bayá y María Isabel Álvarez Plata de Bolivia y Alba Choque de Perú, con la moderación de la directora del Teatro Municipal de La Paz, Mabel Franco.
“Ella era una inspiración, ella es una de las feministas más grandes y de las primeras que con su accionar ha formado todas las potencialidades que las mujeres podíamos y podemos hacer; es una gran inspiradora”, destacó Cecilia Bayá, ex directora de la Casa Museo Marina Nuñez del Prado, que también recordó la tenacidad de la escultora que “personalmente iba a las canteras para sacar las rocas para tallarlas en las magníficas que hoy son su legado y que también ella traslada con mucho trabajo para ser expuestas en otros escenarios”.
“Mis obras yo las siento gestarse como a unas criaturas y cuando con el último martillazo sobre el cincel mi criatura se deja bañar por la luz del día, mi corazón se rompe en un sollozo de júbilo y de triunfo, ya la dejo irse de mis manos como la madre que deja partir a su hijo por los inciertos caminos de la vida; no se sabrá si será un ser perseguido o un triunfador, pero para mí me queda la gloria de haberle hecho nacer y dolor de haberle dejado partir”, recordó a su turno Álvarez Plata, usando las propias palabras de la artista en su autobiografía “La eternidad de los andes”.
Por su parte Choque destacó la importancia que tuvo la escultora boliviana en el Perú, donde fijó su residencia desde 1971 y donde igualmente trabajó como gestora cultural apoyando a otras mujeres artistas, con la colaboración de su esposo, el peruano Jorge Falcón.
También como parte de este proyecto de la FC-BCB para el rescate del legado de Marina, el cineasta Diego Mondaca realizó un video arte que busca reflexionar sobre la importancia de recuperar y reabrir la que durante gran parte de la vida de la escultora fue su casa, donde permanece no sólo parte de su obra, sino y sobre todo su espíritu rebelde e inspirador. El video puede verse en las redes sociales de la institución.