El ministro de Hidrocarburos y Energías, Alejandro Gallardo, señaló que esta medida responde a las demandas de diversos sectores productivos y de transporte, los cuales se han visto afectados principalmente por la escasez de diésel, elemento clave para el desarrollo de sus actividades.
“Se abre la posibilidad para que los privados puedan realizar la importación, no solo para consumo propio —como estipulaba el Decreto Supremo 5218—, sino también para la comercialización de estos carburantes”, explico.
El Ministro indicó que cooperativas mineras, empresarios, agricultores e incluso estaciones de servicio podrían acogerse a esta nueva medida y realizar la importación directa. Sin embargo, aclaró que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) continuarán con la importación, distribución y comercialización de combustibles a precios subvencionados dentro del país.
Gallardo describió esta decisión como una “opción adicional” que permitirá a ciertos sectores acceder a carburantes de forma directa, lo que facilitará la continuidad de sus actividades productivas.
En los próximos días, el gobierno publicará la reglamentación específica que reducirá los requisitos necesarios para facilitar la importación de carburantes.
Respecto al abastecimiento de gasolina, Gallardo afirmó que las filas en los puntos de venta han comenzado a reducirse, y aseguró que la situación está volviendo a la normalidad tras el aumento de los volúmenes de importación.

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