“Desde las 06:00 del día de hoy hemos activado el resguardo de nuestras plantas estratégicas con el apoyo firme de nuestras Fuerzas Armadas”, afirmó el mandatario. Según explicó, la medida busca proteger la cadena de producción y distribución, así como respaldar a los trabajadores de YPFB frente a lo que calificó como “mafias y corrupción”.
El jefe de Estado sostuvo que lo ocurrido con la gasolina forma parte de un “plan sistemático” destinado a desestabilizar su gestión. Atribuyó la supuesta maniobra a actores vinculados al masismo y aseguró que el problema fue detectado desde el inicio de su administración.
Como parte de las acciones inmediatas, el Gobierno informó que desde este martes 3 de marzo se incorporarán aditivos estabilizantes antioxidantes al combustible. De acuerdo con Paz, estos componentes mejoran el rendimiento del motor, limpian inyectores y no implican un incremento en el precio final.
Además, anunció el fortalecimiento del Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC) para registrar a los afectados por la calidad del combustible. El sistema integrará datos del B-Sisa, RUAT, Segip y SOAT con el objetivo de agilizar procesos de resarcimiento.
El mandatario advirtió que se sancionará a los responsables y anticipó que habrá anuncios sobre personas que deberán responder ante la justicia por presuntos delitos vinculados al caso.
Semanas atrás, el propio Gobierno había reconocido que no se distribuyó gasolina en óptimas condiciones. Según la versión oficial, el inconveniente se originó tras la mezcla de combustible en buen estado con componentes adquiridos en la gestión del expresidente Luis Arce.
El anuncio abre una nueva etapa en la crisis energética, ahora bajo la hipótesis oficial de sabotaje y con presencia militar en instalaciones consideradas estratégicas.

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