La Paz, 11 de agosto de 2022. “En mis obras artísticas se puede visualizar la figura humana como un elemento totalizador, que representa a los seres vivientes e inertes que se encuentran en nuestro planeta”, expresa el artista Froilán Cosme, reflexión que resume su propuesta pictórica.
En la mañana de este jueves 11, en la sala Taypi Qhatu (calle Comercio esquina Yanacocha), fue inaugurada la exposición Metamorfosis de la Litósfera, de este artista que ofrece una veintena de obras en pastel.
Estará expuesta con acceso libre hasta el 17 de septiembre en el Museo Nacional de Arte (MNA), dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.
En el acto de inauguración, el director del Museo, Iván Castellón, expresó su admiración por el manejo técnico sobresaliente del dibujo, con sepias que imitan a la naturaleza. “Sin embargo, el propio autor nos aclara que en realidad le preocupa el modo en que los seres humanos estamos afectando nuestro plantea, nuestra Madre Tierra. Deja latente la necesidad de vivir en armonía con ella”, dijo.
La propuesta plástica de Cosme tiene el objetivo de hacer reflexionar acerca de nuestra existencia, ¿de dónde venimos, qué hacemos y hacia dónde vamos?
En ese punto también es crítico: “los avances de la ciencia que si bien tienen beneficios, pero también efectos fatales, alterando el normal desenvolvimiento de nuestro ecosistema, debemos reflexionar y cambiar nuestra actitud basándonos en los preceptos y pensamientos de nuestras culturas milenarias”.
Una peculiaridad de la inauguración y la exposición es que está acompañada con la obra musical de Pablo Huáscar, quien compuso piezas instrumentales para difundirlas de manera permanente en la muestra.
El artista nació en 1969 en la localidad de Warisata, provincia Omasuyos del departamento de La Paz. Realizó estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes “Hernando Siles”. Es miembro de la Academia Mundial de Arte (MAA), sede Francia.
Cuentan entre sus muchos reconocimientos el Premio Plurinacional “Eduardo Abaroa”; el premio a la trayectoria artística en la categoría Dibujo de la IV Bienal Intercontinental de Arte Indígena, Ancestral o Milenario en Quito, Ecuador). Realizó el mural “Hacia el mar” para la Casa Grande del Pueblo (2018).

