Cochabamba, 15 de agosto de 2026. La fe y devoción reúnen este sábado a miles de fieles en Quillacollo, donde se celebra el día central de la festividad de la Virgen de Urkupiña. La jornada tiene como acto principal una misa en el templo de San Ildefonso, seguida por la procesión de la imagen que recorrerá las calles del casco viejo.
La Alcaldía de Quillacollo informó que el templo fue engalanado con flores blancas, guirnaldas y ángeles, con el camarín de la Virgen como centro de la composición.
La celebración es presidida por el obispo desde las 11.00 y cuenta con la participación de sacerdotes de la parroquia y comunidades de la región, además de autoridades civiles y militares. Los fieles llegan con tres a dos horas de anticipación para ocupar un lugar dentro del templo, mientras otros siguen la misa desde el atrio mediante pantallas y altavoces.
Después de la misa, la imagen de la Virgen de Urkupiña saldrá en procesión por el centro histórico de Quillacollo. La efigie recorrerá las calles en andas y bajo palio, escoltada por autoridades, fraternidades y peregrinos, en un trayecto de cerca de tres horas. A su paso, las familias que esperan frente a sus viviendas arrojan pétalos y mixtura como muestra de devoción.
La jornada de este 15 de agosto tiene un significado particular porque la festividad está vinculada a la celebración católica de la Asunción de María. El recorrido de la procesión mantiene, según datos proporcionados por la Alcaldía de Quillacollo, buena parte de su trazado desde principios del siglo XX, con las calles del núcleo original del pueblo y la plaza principal como parte del trayecto.
El municipio destaca esta procesión como una de las expresiones más antiguas de la festividad.
La preparación del templo de San Ildefonso también forma parte de esta expresión de fe. Los propios devotos y gremios de Quillacollo se distribuyen las tareas por sectores y trabajan durante varios días para acondicionar el templo.
La celebración tuvo ayer, viernes, otra de sus grandes expresiones con la entrada folklórica, que llevó música, danza y color a las calles de Quillacollo. La actividad reunió a 84 fraternidades y recorrió aproximadamente 4,7 kilómetros, como parte de la manifestación de fe que acompaña a la festividad.
La festividad continuará este domingo con la tradicional peregrinación al Calvario, en el cerro de Cota, lugar que la tradición vincula con el origen de la devoción a la Virgen de Urkupiña. Así, la celebración reúne durante estos días la oración, procesión, música, danza y la peregrinación de miles de devotos que llegan desde distintos lugares de Bolivia y otros países hasta Quillacollo para renovar sus promesas, agradecer y expresar su fe.
ABI

