Desde el inicio de su mandato, el gabinete acumula seis cambios ministeriales, además de la eliminación del Ministerio de Justicia, una decisión que modificó la estructura del Órgano Ejecutivo.
El primer cambio se produjo en abril de 2026, cuando Mauricio Medinaceli dejó el Ministerio de Hidrocarburos en medio de la controversia por el denominado caso «gasolina basura», uno de los episodios que más desgaste generó para el Gobierno en sus primeros meses.

El 21 de mayo, Edgar Morales renunció al Ministerio de Trabajo en un contexto marcado por bloqueos y movilizaciones. Con el paso de las semanas, el exministro se convirtió en una de las voces críticas de la administración de Paz.

La crisis política y social continuó reflejándose en el gabinete. El 2 de junio se registraron dos renuncias el mismo día: Marcelo Salinas dejó el Ministerio de Defensa cuando crecían las presiones para que el Ejecutivo asumiera medidas más drásticas frente a los bloqueos, mientras que Beatriz García dejó la cartera de Educación.


Un mes después, el 8 de julio, Cinthya Yáñez presentó su renuncia al Ministerio de Turismo alegando motivos personales. Hasta la fecha, esa cartera permanece sin una designación definitiva.

El movimiento más reciente ocurrió este 3 de agosto, con la renuncia de José Luis Lupo al Ministerio de la Presidencia, uno de los cargos con mayor peso político dentro del Ejecutivo.

A estos cambios se suma la eliminación del Ministerio de Justicia, que estaba encabezado por Freddy Vidovic, como parte de una reestructuración administrativa impulsada por el Gobierno.
Más allá de las razones particulares de cada salida, el balance deja una constante: en menos de un año, la administración de Rodrigo Paz ha debido recomponer su gabinete en reiteradas ocasiones. Para el Gobierno, los cambios pueden interpretarse como ajustes para mejorar la gestión; para sus críticos, reflejan dificultades para consolidar un equipo estable en medio de una coyuntura marcada por conflictos sociales, cuestionamientos políticos y desafíos económicos.
La evolución de estos relevos será uno de los elementos que marcará la capacidad del Ejecutivo para sostener su agenda durante el resto de la gestión.

