El Tigre ruge y se adueña del Clásico 208

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Con un contundente rugido, The Strongest venció a Bolívar por 2-0 en el estadio Hernando Siles por el Clásico Paceño 208. El elenco atigrado obtuvo la victoria luego de un año y dos meses sobre la Academia que jugó su peor partido.

Fue inteligente. El Tigre dominó el partido y supo ganarlo con superioridad; Bolívar no fue el mismo, su juego fue lento y muy neutralizado.

Edison Carcelen fue el primero en anotar para The Strongest, a los 7 minutos del primer tiempo tras un centro de Pablo Escobar. El defensor atigrado puso la pelota al lado izquierdo del portero Romel Quiñónez, 1-0.

Bolívar mermado no pudo salir del hueco. Riquelme fue prácticamente invisible, pues la defensa atigrada no dejó que toque la pelota.

Edis Ibargüen puso el moño a la tarde – noche oro y negro al anotar el segundo gol con un disparo potente. 2-0 y la victoria fue plena de The Strongest que suma 7 puntos y está tercero en la Serie B; mientras que Bolívar se queda con 9 unidades en la punta del A.

APUNTES DEL CLÁSICO 208

Minuto de silencio

Antes del partido se escucharon a los organizadores hablar de acatar un minuto de silencio en memoria a los fallecidos en Oruro; pero no se cumplió.

Público.

El estadio estuvo repleto de gente que asistió para ver al Clásico Paceño. Largas filas se vieron en la previa del lance en busca de un lugar en el reducto miraflorino.

Telones gigantes.

Las barras bravas se organizaron de la mejor manera y mostraron gigantescos telones en ambas  curvas con el color de su equipo.

Unión por el Mar.

Ambos equipos ingresaron al campo de juego con la bandera de la Reivindicación Marítima y la unieron para alargar la misma. Inclusive los telones de las barras tenían inscrito el mensaje de “#ElMarNosUne”.

HIMNO NACIONAL.

Este Clásico Paceño tuvo la particularidad de tener al Himno Nacional de Bolivia como antesala al partido. El estadio Hernando Siles cantó  a viva voz las letras del mismo.

BEJARANO.

El menos querido de todos. La hinchada de The Strongest no se cansó de abuchear a Diego Bejarano cada vez que él tocaba la pelota. Inclusive el jugador fue recriminado por sus compañeros y la afición celeste al no jugar de la mejor manera.
Antes del inicio del partido, Bejarano se acercó a sus excompañeros de The Strongest en la banca y los saludó con la mano. Al final del partido hizo lo propio, pero tuvo un rose personal con Wálter Veizaga al que no dejó de hablar con muescas de rabia.

Felicidad y tristeza.

La afición atigrada salió del estadio muy feliz y con cánticos de su equipo. Alegres a flor de piel. Caso contrario fue con los bolivaristas que en silencio abandonó el estadio.

Sin palabras.

Al final del partido, ninguno de los jugadores de Bolívar quiso hablar con los medios de comunicación. Rápidamente abandonaron el campo de juego.

 

RESULTADOS DE LA FECHA 4 (domingo)

PRÓXIMA FECHA

TABLA DE POSICIONES

 

Foto: Club The Strongest