Un video publicado en las redes sociales donde el expresidente Evo Morales durante el fin de semana volvió a encender la polémica política en Bolivia. En las imágenes se observa al líder cocalero saludando e intercambiando algunas palabras con dos efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (UMOPAR) en un punto de control del Trópico de Cochabamba, pese a que sobre él pesa una orden de aprehensión vigente.
La difusión del material generó una inmediata reacción del Gobierno, que instruyó el inicio de procesos disciplinarios contra los dos uniformados por su actuación durante el encuentro.
El Gobierno dispone sanciones
Tras la viralización del video, autoridades del Gobierno señalaron que los policías deberán responder ante instancias disciplinarias para establecer si incurrieron en incumplimiento de sus deberes.
Desde el Ejecutivo se remarcó que los efectivos policiales tienen la obligación de actuar conforme a la ley y mantener una conducta estrictamente institucional, más aún cuando se trata de una persona sobre la que existe una orden de aprehensión emitida por la Justicia.
La medida busca establecer si los uniformados vulneraron los reglamentos internos de la Policía Boliviana al mantener un trato cordial con el exmandatario durante el control.
La Policía abre una investigación
La Policía Boliviana confirmó la apertura de un proceso administrativo interno para determinar responsabilidades.
Hasta el momento, la institución no informó sobre una sanción definitiva, sino que el caso se encuentra en etapa de investigación para esclarecer si existió alguna falta disciplinaria por parte de los efectivos de UMOPAR.
El video fue publicado por Evo Morales
Las imágenes fueron difundidas por el propio Evo Morales en sus redes sociales. En el registro audiovisual se observa que el expresidente llega al punto de control, saluda a los policías y mantiene una breve conversación antes de continuar su recorrido por el Trópico de Cochabamba.
El hecho llamó la atención debido a que Morales continúa desplazándose públicamente en esa región mientras permanece vigente una orden de aprehensión en su contra dentro del proceso que enfrenta por el presunto delito de trata de personas agravada.
Oficialismo: «Los policías deben responder»
Las reacciones desde el oficialismo fueron inmediatas. Autoridades del Gobierno respaldaron la apertura de procesos disciplinarios y señalaron que ningún servidor policial puede mostrar conductas que puedan interpretarse como cercanía o respaldo hacia una persona requerida por la Justicia.
Asimismo, insistieron en que las responsabilidades deberán establecerse mediante los mecanismos internos de la institución policial.
Oposición cuestiona la falta de ejecución de la orden
Desde la oposición, el caso fue utilizado para cuestionar la capacidad del Estado para ejecutar la orden de aprehensión contra Evo Morales.
Diversos dirigentes sostuvieron que el video demuestra que el exmandatario continúa desplazándose libremente por el Trópico de Cochabamba y cuestionaron que las medidas se concentren únicamente en sancionar a dos policías, sin explicar por qué la orden judicial aún no ha sido cumplida.
Debate en redes sociales
La difusión del video generó un intenso debate entre usuarios.
Mientras algunos consideran que los uniformados incumplieron su deber al saludar cordialmente al exmandatario, otros sostienen que dos efectivos apostados en un punto de control no tenían la capacidad operativa para ejecutar una orden de aprehensión que normalmente requiere un operativo previamente planificado.
Un episodio que reabre la discusión
El incidente vuelve a poner sobre la mesa una de las principales controversias políticas de los últimos meses: la dificultad del Estado para ejecutar la orden de aprehensión contra Evo Morales en el Trópico de Cochabamba, una región donde el exmandatario mantiene un fuerte respaldo de organizaciones sociales y donde anteriores intentos de intervención terminaron sin resultados.
Con la investigación disciplinaria ya en marcha, el caso continúa generando repercusiones tanto en el ámbito político como dentro de la propia Policía Boliviana.

