Por Milen Saavedra
Bolivia Lab celebra 15 años de pasión por el cine y en RCNoticias de Bolivia conversamos con su directora Viviana Saavedra, quien admite que llega a esta fecha con «emociones encontradas».
«Ha sido muy duro mantener un proyecto de carácter independiente, es muy difícil. Toca gestionar de a poquito y por eso digo ‘encontrado’ porque uno siente satisfacción de haber llegado a los 15 años, pero también siente desazón de que todavía no cambien las circunstancias y que siempre sea difícil gestionar, que los apoyos sean de a poco, que hay el riesgo de no llegar al siguiente año, que los proyectos sean personales más que colectivos«, comentó.
Así, afirmó que su preocupación -como todos los que hacen gestión en Bolivia- es que los proyectos se mantengan más allá de las personas, quienes crecen, cambian, envejecen o deciden ya no seguir con lo mismo y quieren emprender otras cosas.
«En estos 15 años nos ha pasado de todo; desde perder a uno de los gestores en medio, Fernando (Martínez +), uno de los impulsores desde el primer año, pero pierde la vida por un accidente. A la vez, el Bolivia Lab se va nutriendo cada año de nuevas personas; eso es lo bonito: ser espacio de oportunidad para otras personas también es lo lindo; unos se quedan otros, ya no están, y otros siguen remando. Entonces, haber visto pasar tanta gente talentosa, creativa, que hoy en día está desarrollándose en el cine en distintas áreas, como en el caso de nuestras productoras de los primeros años», destacó.
Entre las personas que formaron parte del equipo Bolivia Lab están la cantante Melo Herrera, quien viniendo del área de la música y sin tener mucha idea de lo audiovisual, se sumó. Luego estuvo Catalina Razzini (directora, productora y guionista) antes incluso de tener la idea de hacer una película. También Agar Burgos, que ahora trabaja en Francia. Del mismo modo, Marjory Maceres, que actualmente trabaja en una distribuidora en España. Igualmente, Cecilia Salazar, quien empezó muy joven en el Bolivia Lab y hoy en día trabaja producciones, además, se hace cargo de toda la producción en general del Laboratorio.
«No solo se ha ido trabajando en la formación de proyectos de toda Iberoamérica, incluido los bolivianos, sino también en el grupo interno de gestores. Hemos construido equipo, pero todavía nos falta institucionalizar«, agregó.
En ese sentido, apunta a la necesidad de que haya un respaldo permanente que sea seguro y un subsidio directo dirigido a gestores de espacios como el Bolivia Lab que han internacionalizado Bolivia.
«Es muy desgastante gestionar en Bolivia, es mandar miles de cartas, ir a miles de reuniones, para que luego te digan ‘no’ o no te digan nada; nos ha pasado. Tampoco hemos tenido nunca un apoyo brutal de la empresa privada, se han acercado de a poquito a algunos de nuestros espacios, hemos trabajado de la mano de varias universidades en algunos momentos, pero no hay una política clara desde el Estado en todos sus niveles. Recibimos un apoyo muy chiquitito del gobierno municipal de La Paz, a veces de Cochabamba, ahora que estamos haciendo en Santa Cruz, nos apoyan igual con detalles. Pero políticas que financien o que nos den un aporte significativo para todo el trabajo que hacemos, no. Agradecer esa colaboración, pero da desazón que no cambien las reglas», detalló.
También recordó que la Ley del Cine no es aprobada desde el 2018. El pago del Programa Ibermedia que en esta gestión casi no se cumple por parte del Estado.
«No recibimos un beneficio directo, no es para para mí, ni para nadie del Bolivia Lab. El ingreso que recibimos de Ibermedia, que también ha ido mermando, es para pagar las becas. Los recursos para el equipo los obtenemos de distintas maneras, hacemos magia para solventar todo lo que implica», añadió.
Las películas que nacieron en el Bolivia Lab
En estos 15 años, el Bolivia Lab ha sido el primer paso de muchas películas de la región que llegaron a ser bastante exitosa.
Entre otros, Saavedra recuerda que en el catálogo del primer Bolivia Lab estaba la película «Boquerón«, de Tonchi Antezana (estrenada en 2015). Luego, en las primeras versiones tuvieron a «La casa del sur» (2021), de Carina Oroza; «Lo peor de los deseos» (2018), de Claudio Araya Silva; «Las Malcogidas«, de Denisse Arancibia; una película de Álvaro Olmos estuvo en el Laboratorio, igual que Kiro Russo con ‘Viejo Calavera’
«De las ocho películas, seis se han hecho; es un buen porcentaje; dos han quedado en el camino, pero una se ha vuelto libro. Luego tenemos películas que han tenido un recorrido muy lindo. Vamos a presentar ‘Los de abajo’ el 28 de agosto, una película que la hace Alejandro Quiroga y la produce Álvaro Olmos, que pasó por el Taller de Guion y por el Laboratorio de Desarrollo», explicó.
Por eso, apuntan a hacer una memoria y están en busca del financiamiento para recuperar la valiosa información que han generado en este tiempo tanto en el cine boliviano como en el latinoamericano e iberoamericano.
En cuanto a producciones iberoamericanas, recibieron películas premiadas internacionalmente incluyendo «Los Silencios«, de Beatriz Seigner; «Perro bomba«, de Juan Cáceres y Esteban Sandoval; «Un secreto en la caja», de Javier Izquierdo (Ecuador); «El despertar de las hormigas», de Antonella Sudasassi Furniss (Costa Rica);
«Cada cada generación tuvo un éxito. Es una cantidad diversa de gente, de proyectos, de películas, de géneros; igual han pasado animaciones, ficciones y documentales, no hemos discriminado. Los animadores tienen su propio lenguaje, estética y formas, pero son parte de nuestra forma de contar. Usamos distintas herramientas, pero contamos«, destacó.
También comentó que se generaron proyectos entre los becarios cuando se conocieron en el Bolivia Lab.
«Esa es la magia del Bolivia Lab, tener dentro del Laboratorio de Desarrollo, proyectos de todo tipo que vienen de gente de comunidades o gente que ha tenido la oportunidad de estudiar en las mejores universidades de cine, que vive en otros continentes; incluso tenemos proyectos de España e Italia que buscan narrar historias. Ha sido muy lindo porque gracias a esos encuentros luego se han construido otros proyectos, no solo los que han sido seleccionados. Gente que tenía mucha empatía compartían habitación, ahí nacían las mejores coproducciones (también hemos tenido cosas no tan agradables)», develó.
La agenda para este 2023
Precisamente, uno de esos proyectos es la coproducción «Ocho cuentos sobre mi hipoacusia», de Charo Mato una película que trata sobre los hipoacúsicos, personas que nacieron con la deficiencia de haber perdido el oído y que les implantan un dispositivo en el oído para poder escuchar. El filme forma parte de la muestra internacional de este año.
«Es una persona que es hipoacúsica, que vino al Bolivia Lab con otro proyecto, ella uruguaya se conoció con una productora argentina, hicieron la coproducción entre Uruguay y Argentina y terminaron la película. Es una de las películas que vamos a tener dentro de la muestra», adelantó.
Así, es versión incluirá una Muestra Internacional de Películas en la Cinemateca Boliviana y en el Cine 6 de Agosto, del 28 de agosto al 1 de septiembre.
«Tenemos varias películas que van a estar sus directores presentes, es un súper esfuerzo. Ojalá la gente pueda asistir a las muestras tanto en la Cinemateca como en el cine 6 de Agosto. El público podrá acceder a estas películas», invitó Saavedra.
En la Cinemateca Boliviana (Rosendo Gutiérrez esq. Oscar Soria) se exhibirá: Lunes 28, Los de abajo (Bolivia) dirigida por Alejandro Quiroga; Martes 29, Yo niña (Argentina) dirigida por Natural Arpajou; Miércoles 30, Rojo profundo (Perú) dirigida por Maga Zevallos; Jueves 31 de agosto, Niña errante (Colombia) dirigida por Rubén Mendoza a las 17:00 y La hija de todas las rabias (Coproducción Nicaragua y Francia) dirigida por Laura Baumeister a las 19:00; Viernes 1 de septiembre, Empieza el baile (Argentina-España) dirigida por Marina Seresesky. Todas a las 19:00
En el Cine 6 de agosto (Av. 6 de agosto esq. Rosendo Gutiérrez), también a las 19:00, se proyectarán: Lunes 28, 8 cuentos sobre mi hipoacusia (Argentina) dirigida por Charo Mato; Martes 29, La afinadora de árboles (Argentina) dirigida por Natalia Smirnoff; Miércoles 30, Pasaje de Vida (Argentina) dirigida por Diego Corsini; Viernes 1 de septiembre, 50 (o dos ballenas se encuentran en la playa) (México) dirigida por Jorge Cuchi.
Las actividades también incluyen el ciclo de Cine en los Barrios, que surge del espacio Bolivia Lab en Corto, que pretende llegar al público más allá de las salas.
«Queremos llegar a gente que no asiste por lo general a la salas. Entonces, la animación es algo que atrae mucho y cerramos un convenio con el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, de Francia, para tener cortos subtitulados y traducidos para niños y jóvenes; también cortos animados de la Red de Animadores Bolivianos. Gracias a la Cooperación Francesa», contó.
También se exhibirán películas en Cochabamba y en el Centro Cultural Español en Santa Cruz, donde se estrenará una película «hija del Bolivia Lab», que también ganó muchos premios este año, ha estado seleccionada como mejor sonido en Málaga y como una de las películas del público en Mar del Plata. Se trata de «Saudade fez morada aqui dentro», de Haroldo Borges (Brasil).
«Es sobre un adolescente que está en un proceso de perder la vista. Entonces toda la película va contando ese proceso de esa persona tan joven que va a perder la vista en un contexto de un barrio en Brasil. Es una película que se ha logrado finalizar gracias al incentivo de Dolby Atmos y vamos a estrenarla, gracias al Cine Center, en Santa Cruz en pantalla con sonido Dolby Atmos. Ojalá la gente no se la pierda porque vale la pena ver este tipo de cine que difícilmente llega a Bolivia», destacó.

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