La Paz, 15 de octubre de 2025. Luego de varios días de incertidumbre, desde anoche comenzó a regularizarse la distribución de gasolina en estaciones de servicio del país. La medida se produce después de una intensa presión proveniente de distintos sectores económicos, empresariales y sociales, así como del pronunciamiento del candidato presidencial Rodrigo Paz (PDC), quien exigió al Gobierno asumir responsabilidades por la escasez que afectó al transporte, la producción y los derechos humanos de los bolivianos.
Durante el fin de semana, transportistas, productores y comerciantes reportaron serias dificultades para continuar con sus actividades ante la falta de combustibles. Las asociaciones del transporte pesado alertaron sobre pérdidas millonarias y señalaron que la paralización amenazaba con interrumpir el abastecimiento de alimentos en los principales mercados del país.
Además, cadenas productivas dependientes del transporte pesado manifestaron su preocupación por el incremento incontrolable de los costos logísticos.

Por su parte, gremios empresariales e industriales emitieron comunicados exigiendo medidas inmediatas para garantizar la estabilidad del suministro. En varios departamentos, cámaras de comercio advirtieron que la falta de combustible estaba afectando la confianza económica y generando un clima de inestabilidad innecesaria.
Ayer, en conferencia de prensa desde Cochabamba, el candidato a Presidente por el Partido Democrático Cristiano, Rodrigo Paz, demandó al presidente Luis Arce “liberar los hidrocarburos, tanto gasolina como diésel”, acusando al Ejecutivo de actuar con irresponsabilidad frente a un problema que calificó como “evitable y provocado por la mala gestión”.
El candidato que logró el primer lugar en la primera vuelta electoral advirtió además que, si se confirma un uso político de la crisis, impulsará un juicio de responsabilidades contra los involucrados. “Es inaceptable que el pueblo tenga que hacer filas para trabajar mientras el Gobierno busca excusas. La gasolina no puede ser un instrumento de manipulación política”, señaló Paz.

Pocas horas después de estas declaraciones, el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, anunció que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) había retomado el despacho de gasolina al 100 % y que la normalización total se produciría en los próximos días, a la espera del arribo de nuevos buques con diésel.
Sin embargo, el propio gerente de derivados de YPFB, Marco Eduardo Durán, reconoció que el país enfrenta una crisis estructural de dólares, lo que dificulta el pago de las importaciones de combustibles, una situación que —según expertos— podría haberse evitado con una gestión más oportuna.
Aunque el Gobierno atribuye la crisis a factores externos y financieros, diversos analistas advierten sobre las coincidencias entre la escasez, la tensión política y el cierre de la campaña electoral. En medios de comunicación y redes sociales se ha debatido si la falta de gasolina tiene, además de un componente económico, un efecto político que terminó afectando la percepción ciudadana en pleno clima preelectoral.
El candidato Rodrigo Paz reiteró su compromiso con la transparencia y la estabilidad económica, señalando que “el país necesita certezas, no excusas”.

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