Luego de cinco derrotas consecutivas ante su archirrival, cuatro de ellas en partidos oficiales, el Real Madrid volvió a celebrar en el clásico contra Barcelona, en un partido en el que Vinicius Jr., Kylian Mbappé y Jude Bellingham se combinaron para aprovechar los parpadeos de un rival sin alma, claridad, incapaz de capitalizar la mayor posesión y herido por las lesiones y el mal momento de su figura, Lamine Yamal. El resultado deja a los blancos con ventaja de cinco puntos en la cima de la tabla.
El Real Madrid, liderado por Kylian Mbappé, brillante e intenso en el primer acto, defensivo en el segundo, cambió la tendencia del clásico, con un triunfo (2-1) que corta el dominio del Barcelona, asienta en el liderato al equipo de Xabi Alonso y aumenta a cinco puntos la distancia en el pulso por LaLiga.
A Xabi ya no le perseguirá el estigma de los días grandes. Ganador de un clásico trepidante que cambia la tendencia reciente de un duelo grandioso. Un Real Madrid comprometido y hambriento aumentó los problemas defensivos del Barcelona, superado siempre tras pérdida en el primer acto, sin presión al pasador para dejar vendida a una zaga adelantada. Con el añadido de tener en frente al jugador más inspirado del planeta, Mbappé.
No hay un partido en el mundo que reúna más estrellas que un clásico. Un duelo que deja vencedores, encabezados por Mbappé, incansable en la búsqueda de más goles que ensanchen el mejor momento de su carrera. Seguido por Jude Bellingham, de vuelta a un papel de protagonista principal. Y de Vinícius, eléctrico, generador de acciones que provocan la duda en el rival, brillante hasta su polémica salida del campo al ser sustituido, en medio quejas airadas.

Facebook Comments