El Decreto Supremo 5503 fue publicado en la Gaceta Oficial del Estado y entró en vigencia de inmediato. La norma, que consta de más de 120 artículos, declara emergencia económica, financiera, energética y social ante la crisis que enfrenta Bolivia, caracterizada por escasez de combustibles, bajos niveles de reservas internacionales y presiones inflacionarias.
La medida más visible y controversial del decreto es la eliminación de la subvención estatal a los combustibles, que hasta ahora mantenía precios congelados por décadas. Esto significa que los carburantes como la gasolina especial, premium y el diésel ahora tienen precios determinados por el mercado y los costos reales de importación y producción.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, señaló que esta medida busca sincerar los precios, frenar la fuga de divisas y evitar que los subsidios que históricamente beneficiaban a unos pocos sigan drenando recursos públicos.
Como parte del paquete económico, el decreto también contempla una serie de ajustes sociales para amortiguar el impacto en la población, que incluyen:
- Incremento de la Renta Dignidad: pasa de Bs 350 a Bs 500 mensuales, ampliando la protección de los adultos mayores.
- Aumento del Bono Juancito Pinto: el subsidio escolar que se entrega a estudiantes se eleva de Bs 200 a Bs 300 para la gestión 2026, con el objetivo de evitar la deserción escolar.
- Salario mínimo nacional más alto: se fija en Bs 3.300 mensuales, un ajuste del 20% respecto al nivel anterior, que se aplicará desde enero de 2026.
- Creación del “Programa Extraordinario de Protección y Equidad” (PEPE): transferencias económicas para sectores vulnerables, incluyendo adultos mayores sin jubilación y padres o tutores sin aportes contributivos que recibirán pagos periódicos.
Estas medidas reflejan un enfoque que combina ajuste fiscal con protección social, una respuesta del Ejecutivo a la compleja situación macroeconómica que heredó, según las autoridades.
El levantamiento de la subvención a los hidrocarburos que había mantenido los precios de la gasolina y el diésel significativamente por debajo de los costos reales ha sido una de las decisiones más polémicas de la gestión de Paz, debido a su impacto inmediato en los costos de transporte y producción.
Los nuevos precios oficiales fijados por el decreto son:
- Gasolina Especial: Bs 6,96 por litro
- Diésel oil: Bs 9,80 por litro
- Gasolina Premium: Bs 11 por litro
- Otros carburantes ajustados según mercado local.
La eliminación de la subvención ha generado reacciones encontradas: mientras el Ejecutivo afirma que la medida es indispensable para la estabilización fiscal, sectores sociales y políticos han expresado su rechazo, advirtiendo posibles aumentos en el costo de vida y el transporte.
El Decreto Supremo 5503 representa un giro profundo en la política económica boliviana, al combinar la eliminación de subsidios con un refuerzo de programas sociales clave. Las medidas buscan enfrentar la crisis económica, estabilizar el mercado de combustibles y proteger a los sectores más vulnerables, aunque también plantean desafíos en términos de impacto inmediato en los precios y el bienestar de la población.

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