No, no es un sueño. Está usted despierto. España es campeona del mundo. Lo que hace apenas unas semanas parecía algo imposible, se ha conseguido en este ya inolvidable 20 de agosto de 2023.
La Selección Española Femenina ya tiene su primera estrella en el pecho, como la masculina. Lo ha hecho lejos de casa, pero cerca de su afición, esa que le ha apoyado pese a todos los inconvenientes.
Un camino complicado
España no ha ganado únicamente el título en Australia y Nueva Zelanda. Lo ha ido haciendo desde que el 20 de julio de 2022, cayó precisamente ante Inglaterra en los cuartos de final de la Eurocopa.
Pocos meses después se produjo el primer cisma importante en ‘la Roja’. 15 de las jugadoras más importantes del mundo renunciaban a jugar con España pidiendo cambios en la Selección. 15 jugadoras de las cuales 12 aún no se han vuelto a enfundar la camiseta de la Selección.
Pasaron los meses, España fue ganando confianza sin el grueso del combinado nacional. Finalmente, 3 de ellas, unidas a Alexia Putellas e Irene Paredes, sí volvieron a jugar con ‘la Roja’ justo para hacer historia.
Un inicio con victorias pero sin convencer
España era consciente de que tenía la obligación al menos de pasar de la fase de grupos. De hecho, el sorteo fue benévolo con 2 selecciones muy por debajo de ‘la Roja’.
Las contundentes victorias ante Costa Rica (3-0) y Zambia (5-0) no convencieron por los problemas que tuvo, especialmente a la hora de finalizar las jugadas. Llevar 8 goles en 2 partidos no era suficiente para un equipo con colmillo.
La derrota por 4-0 ante Japón encendió todas las alarmas. Nadie se esperaba caer ante las niponas, al menos con tal estrépito, pero fue un baño de realidad necesario. Ahí, el equipo cambió el chip.

Intervencionismo desde el banquillo
Si algo se le había achacado a Jorge Vilda en la pasada Eurocopa era el poco intervencionismo a la hora de cambiar los partidos. En octavos de final hizo 5 sustituciones, cambió de portera y la apuesta le salió bien.
España arrolló a Suiza en el primero de los cruces a pasar. Un 5-1 que mostraba que ‘la Roja’ no había venido a pasearse. Pero Países Bajos era otro nivel, era un nivel superior.
La subcampeona del mundo obligó a España a luchar hasta la extenuación. Se equivocó Vilda con los cambios y acertó pocos minutos después. Las entradas de Alexia y Eva Navarro revolucionaron a un equipo que lloró con el gol de Salma Paralluelo.

Llegado a estas alturas del torneo, ningún partido iba a ser fácil, como se demostró ante Suecia. De nuevo el intervencionismo de Vilda fue clave, para bien. La entrada al partido de Salma, la mejor jugadora en los cruces, permitió a España sobrevivir al asedio en los últimos minutos y, de hecho, marcar para hacer más historia.
La final se cuenta sola. Inglaterra, la selección que le había dejado fuera de la pasada Eurocopa, iba a pagar los platos rotos de aquel 20 de julio. Y España, por primera vez, tocó el cielo con las manos.
Fuente: BeSoccer

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