La presentación será el sábado 10 de agosto, a las 20.00, en el Campo Ferial Chuquiago Marka, Sala Jaime Mendoza (Bloque Rojo).

Esta singular aproximación biográfica, cuyo autor fuera pupilo del recordado maestro en las aulas y en los campos de juego, ofrece una pincelada literaria de gran factura, a tono con el increíble bagaje intelectual de Aillón Chávez y su cualidad forjadora de ilustres ciudadanos, destacados profesionales y ases del básquetbol nacional.
La obra incluye, entre otras revelaciones, la de haber batido (el Ingavi) el récord mundial del Boston Celtics —del legendario Bill Rusell—, cuyo palmarés consigna ocho campeonatos consecutivos en la NBA estadounidense; el equipo salido de las aulas del colegio La Salle paceña consiguió, entre 1956 y 1969, trece coronas en seguidilla.

El Grupo Seniors del club Ingavi y la Promoción 40 Aniversario del Colegio de la Salle —patrocinadores de la publicación—, vienen convocando a los miles de exalumnos lasallistas e hinchas del imbatible Ingavi al lanzamiento de «El Negro Aillón, genio y figura». El libro está en el stand de Editorial 3600, en la Feria del Libro de La Paz, entre el 31 de julio y el 11 de agosto, en el Campo Ferial Chuquiago Marka.

Tributo literario a un paradigma paceño
Jesús Moya Calatayud*
Fotos: Archivo de Antonio Ayala
En un contexto político-social en el que el país está patas arriba y los valores dados vuelta, que un libro de aproximación biográfica, El Negro Aillón. Genio y Figura, rescate del olvido y ponga a valer la talla magistral de quien fuera forjador de ilustres ciudadanos y formador de relevantes deportistas, es un acontecimiento digno de destaque.
Escrita por el periodista Eduardo Pachi Ascarrunz, la obra que será presentada por Editorial 3600 en la Feria del Libro de La Paz, reseña la vida pasión y milagros del Prof. Roberto Aillón Chávez, un paradigma del imaginario paceño: destacado docente de castellano, literatura, francés y dibujo en el colegio La Salle e histórico entrenador de Ingavi, múltiple campeón del básquetbol local y nacional.
Concebida como una monografía de carácter personal, la obra es más cercana a un ensayo de perfil biográfico, pues el protagonista no dejó documento escrito alguno, determinando que el autor recurriese a la indagación hemerográfica (cientos de periódicos consultados, decenas de crónicas de crónicas) y, por supuesto, apelase a registros testimoniales de quienes conocieron al recordado icono lasaliano.

Motivada por el grupo Seniors del Club Ingavi, y encomendada a Pachi Ascarrunz —pupilo del maestro en las aulas y en las canchas—, la obra revela aspectos desconocidos de un personaje apasionante, tanto en su peripecia docente como en el cúmulo de anécdotas que dejó su fructífera andadura de director técnico.
El Negro Aillón, Genio y figura, cuya diégesis data de la guerra del Chaco, pasada la cual un puñado de bachilleres lasallistas, entre ellos Aillón Chávez, fundara el Ingavi, es un deleitante paseo literario por la vida y la obra del legendario profesor y coach; susceptible, además, de ser leída desde distintas miradas.

Referimos algunos rasgos de la personalidad del insigne tributado:
1. Siendo Aillón Chávez muy moreno —de ahí su apodo de Negro— y de baja estatura, crecido además en La Salle, en ese entonces un colegio de niños bien, desde infante fue objeto de discriminación, sin embargo terminó siendo aceptado, querido y admirado por sus condiscípulos, gracias a su intelecto excepcional, a la empatía que generaba y, años después, por sus dotes de idóneo docente, “de esos que enseñan sin que te des cuenta”.
2.Desde su esmirriado porte —medía poco más de un metro y medio— alineó junto al maestro Víctor Agustín Ugarte en el poderoso Bolívar de los años 40s, y supo inculcar a sus pares petisos el reto de no sentirse menos que nadie y de ser mejores aún que sus adversarios mejor dotados en altura; lección ésta que llevó a muchos de sus dirigidos a ser, a la vez que cracks del deporte, ejemplares profesionales y hombres de bien.

3.Nacido en La Paz un 24 de junio de1920 y siendo el español y el aymara sus lenguas de cuna, fue profesor multidisciplinario y denotó, también, dominio de los clásicos de la novelística universal como Fiodor Dostoyevski, William Shakespeare, Víctor Hugo o Gustave Flaubert, así como lector aplicado de la cuentística de Antón Chéjov, Jorge Luis Borges, Juan Rulfo o Julio Cortázar.
4.Fue un cinéfilo militante, capaz de ofrecer una charla magistral sobre el proceso creador de un film o de reseñar críticas de otros amantes del Séptimo Arte, entre ellos Marcelo Quiroga Santa Cruz, de quien dijo el profesor Aillón “demostraba saber tanto del cine mexicano y de sus actores, como Toshiro Mifune, que en la película Ánimas Trujano —donde el astro japonés encarna a un Mayordomo (Preste en el argot criollo boliviano)— no sólo se negó a ser doblado, sino que aprendió español…, el español mexicano”.
Asimismo, el palmarés del Negro Aillón tuvo registros de nivel internacional no homologados, no obstante ser dignos de figurar en el Libro de récords de Guinness. Es el caso del Boston Celtics, del legendario Bill Russell, en la NBA, que registró el récord mundial de 8 campeonatos consecutivos; entre 1956 y 1969 esta marca fue batida por Ingavi, el múltiple campeón paceño que de la mano del D.T. Aillón Chávez logró 13 coronas en seguidilla.

Otro hecho digno de destaque protagonizado por el quinteto ingavista, data del Campeonato Sudamericano de Clubes Campeones de Básquetbol, disputado en Antofagasta (Chile, 1969), cuando en la recta final el representativo boliviano se imponía por dos puntos al pluscampeón sudamericano y mundial Botafogo (del Brasil), y el máximo encestador del juego canasta nacional, Enrique Loro Rodríguez, erraba dos tiros libres a solo instantes del pitazo final, negándole a Bolivia su lauro basquetbolístico internacional más representativo.
En la memoria escrita que incluye El Negro Aillón. Genio y Figura, resulta aleccionante constatar que el periodismo deportivo paceño de aquellos tiempos acreditaba cronistas excepcionales; firmas como las de Mario Cucho Vargas o Tito de la Viña: el primero, fallecido en 2023, y el segundo, que entradas sus ya noventenales primaveras, aún sigue comentando fútbol en radio y televisión. Clásicos de la radiofonía y las revistas deportivas, ambos suscribieron crónicas al más puro estilo de lo que luego se conoció como El Nuevo Periodismo —o periodismo literario—, pues Vargas y de la Viña, entre otros, lo hicieron años antes de que el estadounjdense Tom Wolfe “patentara” como suya esta especialidad.

Escrita en clave de saudade y con un estilo elegante y sencillo, en 356 páginas El Negro Aillón, genio y figura es una pieza escritural inusual en el género biográfico o, más propiamente, en el del perfil humano, pues en la grabación testimonial de un par de sesiones colectivas con los Seniors del Ingavi, expupilos del profesor Aillón, éstos recrean —en el hablar clasemediero característico, pero muy pocas veces registrado tal cual— aristas singulares e hilarantes en la vida de su mentor y guía, haciendo gala de una memoria pasmosa ya pasados todos la barrera de los 80 años.
El autor dedica el epílogo del libro a narrar, en lenguaje depurado no exento de erudición, unos pasajes reveladores de su vivencia personal con quien fuera su mentor y amigo mayor, a quien considera “un genio inédito” cuyos saberes, sentires y haceres son una lumbre para ésta y las nuevas generaciones.
*Jesus Moya Calatayud es periodista, crítico y abogado.
Sobre Eduardo «Pachi» Ascarrunz
Más de 50 años de labor en diarios y revistas nacionales y extranjeros, agencias internacionales y una vasta producción audiovisual, dentro y fuera de Bolivia, han hecho de Eduardo Pachi Ascarrunz uno de los pocos expertos en comunicación social integral de América Latina.

Egresado de la Carrera de Ciencias de la Comunicación en la Escuela Argentina de Periodismo (Buenos Aires,1964-1968), cursó posgrados en Semiología de la Comunicación en la Academia de Ciencias y Artes del Cine y la Televisión, bajo la dirección de Geneviéve Jacquinot (docente de la Sorbona de París). Pupilo de los maestros Andrés Lizarraga (CELCIT) y Carlos Rebolledo (FUNDARTE), en Dramaturgia del Cine y la TV, Caracas, Venezuela, cursó altos estudios de guionística cinematográfica y televisiva con Jorge Goldemberg, en la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños, Cuba. Dirigió la Unidad de Comunicaciones del Sistema Económico Latinoamericano (SELA), fue Oficial de Prensa de la OEA y catedrático en la Universidad Católica en La Paz y Cochabamba, consultor en Gestión Cultural de la UNESCO y docente invitado en diplomados y maestrías de la Universidad Mayor de San Andrés.

Es amplia su trayectoria de guionista, realizador audiovisual y cronista de la memoria social. Autor de obras de ficción y relatos oscilantes entre el periodismo literario y la nouvelle histoire, hoy nos entrega un perfil del profesor Roberto Aillón Chávez, su maestro y guía en el colegio de La Salle y entrenador en el Club Ingavi.


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