Con ese dato, ya no hubo duda. Decidí ir.
Por: Tonny Lopez
Carabuco es un territorio amplio, diverso y profundamente turístico. Tiene tres climas bien marcados: altiplano, valle y zona minera. Es conocido por sus lienzos coloniales, sus aguas termales, chullpares milenarios y el llamado “dragón dormido”, además de su cercanía al lago sagrado. Un lugar con historia, identidad y un enorme potencial que todavía no termina de despegar.
Quien me llamó fue Reynaldo Ezquibel Gómez, candidato a la Alcaldía de Carabuco. A Reynaldo lo conozco desde hace años. En varias charlas coincidimos en varios proyectos productivos para las comunidades: reforestación, piscicultura, apicultura, sistemas de riego y otras iniciativas que alguna vez soñó realizar para las comunidades rurales. Hoy, ese mismo compañero está decidido a asumir la conducción del municipio, con una visión clara de desarrollo productivo, turismo y articulación territorial para las distintas comunidades que conforman Carabuco.
Durante la visita, la casualidad me regaló otro reencuentro. Me encontré con Claudia Álvarez, compañera de universidad, oriunda de Ambaná, comunidad Copusquia, hoy candidata a primera concejal por la Alianza Social Patriótica (ASP). Conversamos recordando los años universitarios, pero también hablamos del presente: su decisión de involucrarse en política nace —como ella misma lo siente— de un largo periodo de olvido institucional hacia su municipio. Claudia aporta una mirada comunicacional sólida, dominio de la lengua aymara y un fuerte vínculo con las bases comunitarias.
La coincidencia no es menor. A ambos los conozco desde hace tiempo:
Ezquibel, como uno de los referentes más comprometidos con el desarrollo comunitario;
Álvarez, como una voz clara, comunicadora y defensora de la identidad cultural.
Hoy los veo juntos, junto a otros compañeros y compañeras, apostando por una gestión municipal real, cercana y con proyección.
En ese contexto probamos Starlink. La conexión funcionó. Internet de banda ancha en un territorio que apuesta a consolidarse como zona turística no es un lujo, es una necesidad estratégica. La propuesta de llevar conectividad a todo el municipio abre posibilidades enormes: turismo digital, promoción de productos locales, educación, comunicación, entrevistas en vivo y presencia permanente de Carabuco en el mapa tecnológico del país.
Si esta propuesta se concreta, Carabuco puede convertirse en un espacio turístico con identidad, conectividad plena y proyección económica, aprovechando su ubicación privilegiada a orillas del lago Titicaca y el valor de sus comunidades.
Así que queda dicho:
si gana esta apuesta, tendremos turismo, territorio y tecnología caminando juntos.
En una próxima publicación les mostraré con más detalle lo que hicimos en el lugar, cómo funcionó la conexión y todo lo que se conversó y proyectó desde Carabuco.
Ah, y sí: estuve probando Starlink.
La próxima vez que vuelva, haremos entrevistas en vivo y transmisiones online para que conozcan más de cerca este municipio que tiene mucho por mostrar y todavía más por desarrollar.

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