“YPFB tiene 8.000 funcionarios y más de 100 comunicadores, pero no cumple su rol”, advierte Iván Lima
En medio de la crisis por la falta de combustibles y el creciente malestar social y empresarial, el exministro de Justicia Iván Lima lanzó duras críticas contra la estatal Yacimientos Petrolíferos...
En medio de la crisis por la falta de combustibles y el creciente malestar social y empresarial, el exministro de Justicia Iván Lima lanzó duras críticas contra la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Reveló que la empresa cuenta con cerca de 8.000 funcionarios y más de 100 comunicadores, y sin embargo, no está cumpliendo con su misión fundamental: garantizar la exploración e inversión hidrocarburífera.
“Yo no comparto que YPFB tenga ocho mil personas y más de 100 comunicadores. Eso no puede darse en un Estado. Es una estructura demasiado pesada que no está haciendo el trabajo que necesita el país”, expresó Lima en entrevista con la red Erbol.
Las declaraciones llegan en un contexto crítico: sectores sociales, empresariales y productivos exigen la renuncia del presidente de YPFB, Armin Dorgathen, y del ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, debido al desabastecimiento de carburantes que afecta a la cadena productiva nacional.
A ello se suma una investigación parlamentaria sobre la conformación de Botrading S.A., una subsidiaria que se adjudicó contratos clave para importar combustibles. Las críticas se centran también en el excesivo aparato burocrático de las entidades estatales, donde, según Lima, hay cupos políticos y sindicales que entorpecen la gestión técnica.
El exministro también cuestionó el papel de YPFB en la exploración, refiriéndose al caso del megacampo Mayaya, en el norte de La Paz. “¿Por qué no contratan a empresas especializadas? ¿Qué está haciendo Yacimientos? ¿Tenemos a los mejores ingenieros o a los recomendados de parlamentarios y dirigentes sociales?”, disparó.
Finalmente, Lima se refirió al proceso judicial por el caso Petrocontratos, que data desde 2005, y que, en su opinión, ahuyenta la inversión extranjera. “¿Qué gerente de Repsol o de Petrobras va a venir a Bolivia si estás juzgando a su antecesor desde hace más de 20 años?”, cuestionó.