Tras el reciente llamado del presidente a la unidad nacional y la búsqueda de paz social como parte de los preparativos para celebrar los 200 años de independencia de Bolivia, el exministro de Justicia, Iván Lima, propuso indultar a tres figuras clave que actualmente enfrentan procesos judiciales y condenas: la expresidenta Jeanine Añez, el gobernador de Santa Cruz, Fernando Camacho, y el exlíder cívico Marco Antonio Pumari.
«Si uno quiere reconciliarse, quiere un gran pacto social, lo más adecuado es que no haya personas que estén actualmente con detención preventiva o condenadas en un momento donde se busca paz, donde se busca establecer reconciliación.» afirmó el ex ministro Lima.
La exautoridad dio esas declaraciones en Fides y resaltó que la celebración por los 200 años del pais ofrece un escenario histórico para reflejar voluntades políticas importantes que ayuden a conseguir esa armonía social. Sin embargo, subrayó que no todos los casos pueden indultarse, porque la Comisión Interamericana de Derecho Humanos (CIDH) podría impedirlo en cierto tipo de delitos.
Añez, Camacho y Pumari fueron imputados por el delito de terrorismo en el caso «golpe de Estado l»; la
exmandataria fue apartada del proceso porque recibió una sentencia el 2022 por el caso «golpe de
Estado II».
Ese delito penal fue fuertemente cuestionado y observado por organismos internacionales. Incluso la
CIDH recomendó revisar ese tipo penal porque abre la posibilidad de ser instrumentalizada para perseguir
políticamente a detractores.
«Sabemos que no está bien ese tipo penal y lo hemos planteado cuando éramos Gobierno. Hemos llevado a la Asamblea un proyecto para reformar el delito de terrorismo», sostuvo el exministro de Justicia. El caso «golpe I» fue presentado por la exdiputada del Movimiento Al Socialismo (MAS) Lidia Patty. Al proceso se sumó el Gobierno a través de la Procuraduría y del Ministerio de Gobierno.
En 2021, Lima, en calidad de ministro de Justicia, dijo que la exmandataria no pudo ser juzgada en un juicio
de responsabilidades porque no tenían los 2/3 en la Asamblea Legislativa; por ello, decidieron armar un
caso para que sea procesada en la justicia ordinaria.
En septiembre del añio pasado, el expresidente Evo Morales reveló que el proceso ordinario contra Añez
en el caso «golpe de Estado II» fue producto de una decisión política que se definió en una reunión entre
autoridades y dirigentes del MAS. Poco después, Lima confirmó esa versión, pero resaltó que él se
opuso en ese momento y advirtió que el caso legaría a la CIDH.

