“Nuestro objetivo central es elevar el nivel de los médicos latinoamericanos en la asistencia en la medicina del dolor, para nuestros pueblos y nuestras sociedades”, sostuvo el doctor Marco Antonio Narváez Tamayo. El galeno boliviano fue elegido el pasado sábado como presidente de la Federación Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio del Dolor (Fedelat), por los próximos tres años.
“Es para mí un privilegio el poder dirigir esta Federación que tiene un prestigio reconocido en todo Latinoamérica y el mundo y básicamente representa a todos los Capítulos Nacionales del Dolor en Latinoamérica, somos 20 capítulos, desde México, todo Centroamérica y por supuesto todo Sudamérica, y el estar liderando y dirigiendo esta Federación es para mí motivo de mucho orgullo y poder representar a mi país y a los médicos bolivianos que trabajamos en esta especialidad, en la Medicina del Dolor”, aseveró Narváez.
Hace 11 años que Narváez comenzó su carrera dentro de esta institución, cuando fue invitado a ser Secretario Científico de la Federación. Tres años después, fue postulado a la Vicepresidencia, cargo que ocupó hasta el pasado sábado cuando fue elegido Presidente.
“Tenemos tres años para trabajar, hay un proyecto muy interesante (…) Dentro de estas ocho tareas que me he propuesto de inicio, las que destacan son: primero, el Congreso Latinoamericano del Dolor que se celebrará en agosto en Lima; volver a editar la Revista Latinoamericana del Dolor, que es algo que me interesa mucho, tanto en forma física como digital, para que llegue a todos los médicos de nuestro continente, con artículo actuales, fármacos actuales, etc.”, detalló.
Asimismo, hizo referencia a las reuniones que sostendrá con la Sociedad Española del Dolor, así como con la Reunión Iberoamericana del Dolor. También tiene previsto apostar por la educación médica continua con webinars, simposios, cursos, entre otros.
La Medicina del Dolor tiene 30 años de historia en el mundo y cada vez se ha venido desarrollando más, debido a cómo afecta el dolor en la vida de la gente, recordó el profesional, quien dijo que la Asociación Boliviana del Dolor ya tiene cerca de una década de funcionamiento en el país.
Después de Brasil y México, Bolivia es de los pocos países que abrió sus puertas a profesionales de cuatro especialidades básicas, a que puedan realizar dos años de la residencia médica en Medicina del Dolor.

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