En el Espacio Interactivo Memoria y Futuro Pipiripi se instalaron dos sensores para la detección de dióxido de carbono (CO2), lo que permitirá medir la calidad del aire.
“¿Cómo podemos garantizar una mejor visita al Pipiripi? es con la instalación de sensores que miden el CO2 dentro del espacio, es decir la medición del dióxido de carbono que nos muestra qué tan limpio es el aire que respiramos dentro de este espacio. Esa es una medida preventiva frente al Covid-19”, informó el director del espacio del Pipiripi, dependiente de la Secretaría Municipal de Culturas, Sergio Ríos.
Ríos señaló que ese mecanismo les permite determinar la capacidad de aforo que tienen esos ambientes y en caso de detectar que el CO2 se incrementa, de forma oportuna, las visitas se trasladan a ambientes aireados.
“En dos espacios del Museo, tanto al ingreso como en la Estación Planeta existen dos monitores que funcionan como semáforos para alertar si es que tenemos que usar mayores medidas de ventilación o desplazarnos hacia espacios aireados”, explicó.
Asimismo, sostuvo que esos equipos fueron calibrados por técnicos de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y adaptados al ambiente de la ciudad de La Paz.

La semana pasada se inauguraron tres nuevas áreas: el Bosque de los niños, la Estación Planeta y el Laboratorio de creación e innovación junto a la Sala de recursos en educación ambiental. La Alcaldía de La Paz, a través de la Secretaría Municipal de Culturas, firmó un acuerdo con la World Wildlife Fund (WWF Bolivia), lo que permitió la realización de refacciones en el espacio interactivo.
“El Bosque de los niños incluye recursos educativos sobre la educación ambiental. La Estación planeta, por su parte, cuenta con recreaciones de la biodiversidad del Lago Titicaca y fotografías de la fauna boliviana”, explicó Ríos.
El funcionario municipal agregó que la implementación de estos espacios culturales se debe a la necesidad “dinamizar y ser resilientes frente a los cambios”. Asimismo, destacó que para el Pipiripi no es posible entender el rol de los museos y la cultura sin reconocer su relación con la educación y la innovación.
Asimismo, precisó que el Laboratorio de creación e innovación cuenta con material lúdico educativo de construcción, con el que los niños tendrán un acercamiento a temáticas como máquinas simples, energías renovables, mecánicas y robóticas. En ésta área también destaca la Sala de recursos en educación ambiental que tiene una gran variedad de juegos didácticos, libros, cuentos y material audiovisual que contribuyan a conocer y ampliar información sobre temáticas de ecología, biodiversidad y cambio climático.
“Sabemos que el futuro de las nuevas generaciones está íntimamente relacionado con la actitud que asumamos hoy en torno a nuestro medioambiente y que para eso necesitamos crear espacios de diálogo, de reencuentro y abiertos a la imaginación que se implementarán en la nueva museografía del espacio”, refirió Ríos.
El Bosque de los niños tiene una extensión de 90 m2 y la Estación planeta, con 304 m2. Sin embargo, se tiene pensado que, en el futuro, estas áreas tendrán un tamaño mucho más amplio. Para ello, ya se trabaja en varios proyectos, como la instalación de un huerto y un espacio para el avistamiento de aves.

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