La Paz, 22 de septiembre de 2026. El cortometraje documental “Sikuri Imilla: Mujeres que florecen” de la realizadora Angélica Quispe Hurtado es una obra que fue filmada en la Comunidad de Baja Chejepampa del Municipio de Ancoraimes, cerca a orillas del Lago Titicaca. En el marco de las actividades del Centro de la Revolución Cultural contará con tres proyecciones, de ingreso libre, que buscan generar un espacio de encuentro y reconocimiento del patrimonio cultural inmaterial que continúa vivo en las comunidades del departamento de La Paz.
Mira la entrevista en nuestro programa «Todas las Voces» con la directora:
La danza Sikuri Imilla se manifiesta como una expresión de agradecimiento a la Madre Tierra durante el Awtipacha. A través de las mujeres que danzan imitando el florecimiento de la papa y del acompañamiento musical de sikus y bombos. El 24 de julio de 2007 bajo Resolución N°1878 se declaró a la danza ritual Sikuri Imilla como Patrimonio Inmaterial del Departamento de La Paz.
El documental “Sikuri Imilla: Mujeres que florecen” es una producción dirigida y producida por Angélica Quispe Hurtado, con la participación de un equipo conformado por Ana Piroska y Solandré Vásquez Padilla en dirección de fotografía, Marcela Navia Miranda en dirección de sonido, “Sibel” Deysi Maribel Mamani Chura en fotografía fija, Camila Perales Blanco en montaje, Marcos Rossel en diseño gráfico, Andrés Mamani en preproducción y Walter Miranda en corrección de color. La obra fue desarrollada en colaboración con las bailarinas y músicos de la comunidad de Bajo Chejepampa y la Alcaldía del Gobierno Autónomo Municipal de Ancoraimes.
Sobre los tres espacios de proyección:
- El jueves 24 de septiembre a horas 14:00 en la Alcaldía del Gobierno Autónomo Municipal de Ancoraimes.
- El jueves 24 de septiembre a horas 18:00 en la Cinemateca Boliviana, Calle Óscar Soria esquina Rosendo Gutiérrez
- El viernes 25 de septiembre a horas 19:00 en Casa Prado, Av. 6 de Agosto #2036 entre J.J. Pérez y Aspiazu
Sinopsis
En la comunidad de Ch’ixi Pampa, también conocida como Chejepampa, en Ancoraimes, cerca al Lago Titicaca, la danza Sikuri Imilla florece como un acto de comunión espiritual con la naturaleza. En el contexto del Awtipacha o Llamayu, mujeres vestidas con polleras, flores, pañuelos y espejos danzan imitando el florecimiento de la papa durante la última cosecha del año, invocando protección y agradeciendo a la Madre Tierra. A través de un recorrido inmersivo, el documental se adentra en esta práctica ancestral donde el sonido de los sikus y bombos, interpretados por los hombres, sostiene el movimiento de las mujeres, protagonistas de esta danza.

