Después de un prolongado periodo de baja actividad musical, el cantante y compositor sucrense Mac Aponte regresa con Pantalla, un sencillo que representa algo más que un nuevo lanzamiento: es el inicio de una nueva etapa artística. A sus 26 años, el músico ha decidido tomar distancia de los esquemas tradicionales de producción para apostar por un camino independiente, una decisión que, según ha explicado, le permitirá desarrollar su propuesta con mayor libertad creativa y sin las limitaciones de una dirección artística externa.
Su lanzamiento anterior, el sencillo Pachamama (2025), mostró una faceta experimental marcada por influencias del powerpop andino que define más bien un sonido espiritual que comercial. El propio artista definió aquel trabajo como un ejercicio de exploración para comprender mejor su identidad como productor y compositor. Pantalla, en cambio, abandona esa estética para adentrarse en un terreno distinto: una balada rock-pop con claras referencias al sonido de la década de los setenta.
Desde los primeros compases, la producción apuesta por un bajo profundo y una guitarra eléctrica que sostienen la estructura instrumental sin caer en excesos, incluso con un sonido más fresco y contemporáneo que hace la pieza mucho más digerible. La canción fue escrita y compuesta por el propio Aponte, mientras que la producción estuvo a cargo del cantante junto a Luis Fernando Guillén, exintegrante de la banda T Con T, quien colaboró especialmente en la mezcla y el desarrollo sonoro del tema.
En el apartado instrumental, las influencias del rock de los años setenta son evidentes. El timbre de la guitarra eléctrica y el protagonismo del bajo evocan producciones como The Joker de Steve Miller Band, aunque la referencia se plantea desde la inspiración más que desde la imitación. La producción incorpora una mezcla contemporánea que actualiza esa estética clásica y le otorga un carácter propio dentro de una propuesta de rock-pop de corte moderno.
La interpretación vocal se mantiene contenida durante gran parte de la pieza, aunque encuentra momentos donde la voz adquiere un carácter más potente y cercano al rock clásico. Con un registro que se extiende aproximadamente desde Si2 hasta Do5, el cantante demuestra un rango suficiente para sostener la composición sin convertir el virtuosismo en el principal atractivo del sencillo.
Sin embargo, el aspecto más interesante de Pantalla probablemente sea su contenido lírico. La canción narra el desencanto de una relación en la que uno de los involucrados habría utilizado el romance para ocultar otra realidad. Frases como «ese romance es una pantalla y nada es real» funcionan como el eje emocional de una historia escrita, según reveló el propio Aponte, cuando apenas tenía 15 años.
«Es una canción dedicada a alguien de la preparatoria. Tenía 15 años cuando la escribí. Es una locura que recién esté saliendo a la luz», comentó el artista entre risas durante la presentación del sencillo.
Esa distancia temporal entre la escritura y la publicación aporta un matiz interesante. No se trata de una composición concebida para responder a tendencias actuales, sino de un texto que permaneció guardado durante más de una década antes de encontrar una producción definitiva. Esa condición le otorga cierta honestidad narrativa, aunque por momentos también deja ver una escritura propia de una etapa más adolescente, especialmente en algunos pasajes donde el discurso resulta más directo que metafórico.
Visualmente, el lanzamiento también apuesta por una estrategia poco habitual dentro del mercado independiente boliviano. La portada del sencillo no muestra una fotografía del cantante, sino una ilustración de un joven sosteniendo un helado y una pizza mientras lleva gafas de sol. Los elementos no son arbitrarios: hacen referencia al verso inicial de la canción —«Paseos en Sucre solíamos dar, con pizza y helado hasta tu casa llegar»—, situando el relato sentimental en la capital blanca de Bolivia.
Según explicó el intérprete, la decisión de utilizar una ilustración responde a una intención de marketing: permitir que la canción construya su propia identidad sin depender de la imagen del artista. Es una apuesta interesante en una industria donde el aspecto visual suele ocupar un lugar central, aunque será el tiempo el que determine si esta estrategia logra conectar con un público acostumbrado a consumir música desde plataformas dominadas por el contenido audiovisual.
El videoclip mantiene esa misma línea conceptual. Dirigido por Madelay Daz, el corto muestra a Mac interpretando el tema en lugares representativos de Sucre como el castillo de la Glorieta y san Felipe de Neri, el proyecto adopta un formato de video casero sin ya que la producción evita grandes despliegues técnicos y opta por una narrativa íntima donde se observa a Aponte caminando con su guitarra por las calles de la ciudad. La estética inspirada en el cine de los años setenta acompaña el carácter nostálgico de la canción sin intentar imponerse sobre ella.
La gran incógnita, sin embargo, permanece abierta. Tras proyectos anteriores que no lograron consolidar su presencia dentro de la escena musical, como el álbum Anamorfosis (2020), Pantalla aparece como un intento de redefinir la identidad artística del cantante. El cambio de sonido es evidente y parece alinearse con una tendencia cada vez más visible dentro del panorama musical nacional actual, donde varios proyectos emergentes comienzan a explorar el pop alternativo y el rock melódico después de algunos años marcados por la fuerte presencia del trap, el reguetón y el rap.
No obstante, cambiar de dirección estilística no garantiza necesariamente una mayor proyección. El mercado musical boliviano continúa siendo reducido y altamente competitivo, donde la calidad artística constituye apenas uno de los múltiples factores que determinan la permanencia de un proyecto. La difusión, la estrategia digital y la construcción de una identidad sólida siguen siendo elementos igual de determinantes.
Con Pantalla, Mac Aponte presenta una propuesta que evidencia una evolución en términos de producción y coherencia estética respecto a algunos de sus trabajos anteriores. Aun así, el sencillo deja abiertas varias interrogantes sobre el rumbo definitivo de su carrera artística. El cantante ya adelantó que ha concluido la selección de canciones para su próximo álbum de estudio, un proyecto que actualmente se encuentra en producción.
Será precisamente ese disco, más que este sencillo de manera aislada, el que permitirá determinar si esta nueva etapa responde a una evolución artística sostenida o a un cambio de dirección circunstancial. En ese sentido, Pantalla cumple con solvencia el papel de carta de presentación honesta con introducción a un proyecto de mayor alcance: plantea una identidad sonora reconocible, una propuesta estética definida y una narrativa personal que despierta interés por conocer el resto del material.
El desafío para Aponte comenzará cuando deba trasladar esa misma coherencia a un álbum completo. Si logra desarrollar las ideas que sugiere este primer adelanto y mantener una propuesta consistente, podría encontrar una oportunidad para consolidar su nombre dentro de una escena boliviana que continúa buscando nuevas voces y sonidos. Por ahora, Pantalla deja abierta esa posibilidad, aunque será el tiempo y su próximo trabajo discográfico el que tenga la última palabra.
#culturaBO | Mac Aponte regresa con “Pantalla”: un giro al rock-pop setentero para redefinir su identidad musical. https://t.co/QEEhN0paof pic.twitter.com/mWeWpTIyKk
— RC noticias (@rcbolivia) August 15, 2026
Instagram: @mac.aponte

