Como parte de la plataforma Corona Sunsets, el evento se desarrolló bajo un enfoque de sostenibilidad: no se utilizaron plásticos, se realizó una gestión responsable de los residuos y el único elemento que permaneció en el lugar fue una mandala elaborada con sal, integrada de forma respetuosa al entorno como parte del concepto artístico de la experiencia.
La Paz, agosto de 2026. Música en vivo, arte y uno de los atardeceres más espectaculares del planeta reunieron a más de 200 personas en el primer Corona Sunset realizado en el Salar de Uyuni. Creadores de contenido, artistas, diseñadores y representantes del ámbito cultural vivieron una experiencia concebida para conectar con la naturaleza en uno de los destinos más emblemáticos de Bolivia.
Pero la pregunta surgió cuando todo terminó: ¿qué pasó con el Salar? La respuesta fue tan importante como el propio festival. Como parte de la plataforma global Corona Sunsets, el evento se desarrolló bajo un enfoque de sostenibilidad: no se utilizaron plásticos, se realizó una gestión responsable de los residuos y el único elemento que permaneció en el lugar fue una mandala elaborada con sal, integrada de forma respetuosa al entorno como parte del concepto artístico de la experiencia.
La sostenibilidad forma parte de la esencia de Corona en todo el mundo. Además de ofrecer experiencias alrededor de la música y el arte, la marca más reconocida del mundo busca acercar a las personas a la naturaleza e inspirarlas a proteger los lugares que hacen posible estos encuentros. En Uyuni, ese compromiso se reflejó en una experiencia que respetó plenamente uno de los escenarios naturales más extraordinarios del planeta.
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— RC noticias (@rcbolivia) August 6, 2026

